30 Julio 2007 Seguir en 
Los dichos de Luis Pichinetti, vinculando el crimen del comerciante José Eduardo Salas con “la mafia de los gallos” causó malestar entre los cultores de esta actividad, la mayoría de los cuales eran amigos de la víctima.
En una nota enviada a LA GACETA y firmada por el abogado Guillermo Angel Fradejas, esta hipótesis fue rechazada de plano. “Como aficionado y criador de gallos de riña no puedo dejar de pasar por alto y expresar mi desagrado por las manifestaciones del ciudadano Luis Rafael Pichinetti, imputado como presunto autor del homicidio de Trancas”, se especifica en la misiva. “Este señor dijo que a Salas lo mató algo de la mafia de las riñas de gallos; nada más descabellado. Se trata de una declaración desafortunada, agraviante, arbitraria, mal intencionada y carente de fundamento”, afirmó Fradejas, quien recibió el apoyo de otros criadores de gallos. “Estas palabras fueron vertidas sin lugar a dudas con la única intención de desviar la línea de investigación”, agregó. “Conozco a la mayoría de los criadores de gallos de riña; son personas honorables que conforman un círculo de amigos que compiten deportivamente. Desde que esta actividad está reglamentada por ley, jamás se produjo un hecho de la naturaleza que denuncia el imputado”, indicó Fradejas. “Salas era un aficionado respetado y apreciado por toda la familia gallera, la cual lamenta profundamente este doloroso hecho”, finalizó.
En una nota enviada a LA GACETA y firmada por el abogado Guillermo Angel Fradejas, esta hipótesis fue rechazada de plano. “Como aficionado y criador de gallos de riña no puedo dejar de pasar por alto y expresar mi desagrado por las manifestaciones del ciudadano Luis Rafael Pichinetti, imputado como presunto autor del homicidio de Trancas”, se especifica en la misiva. “Este señor dijo que a Salas lo mató algo de la mafia de las riñas de gallos; nada más descabellado. Se trata de una declaración desafortunada, agraviante, arbitraria, mal intencionada y carente de fundamento”, afirmó Fradejas, quien recibió el apoyo de otros criadores de gallos. “Estas palabras fueron vertidas sin lugar a dudas con la única intención de desviar la línea de investigación”, agregó. “Conozco a la mayoría de los criadores de gallos de riña; son personas honorables que conforman un círculo de amigos que compiten deportivamente. Desde que esta actividad está reglamentada por ley, jamás se produjo un hecho de la naturaleza que denuncia el imputado”, indicó Fradejas. “Salas era un aficionado respetado y apreciado por toda la familia gallera, la cual lamenta profundamente este doloroso hecho”, finalizó.
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