Psiquiatras evalúan la salud mental de los supuestos amantes

La fiscal sigue sumando elementos. Los acusados de haber asesinado a un comerciante en Trancas habrían mantenido encuentros furtivos en un edificio céntrico; llaman a los porteros.

ALLANAMIENTO. Los policías encontraron toallones con sangre en la casa de un hombre conocido como “Paco”. ARCHIVO LA GACETA
ALLANAMIENTO. Los policías encontraron toallones con sangre en la casa de un hombre conocido como “Paco”. ARCHIVO LA GACETA
20 Julio 2007
Silvia Raquel Lai y Luis Pichinetti, los dos acusados de haber asesinado al esposo de la primera, José Eduardo Salas, fueron sometidos, entre ayer y hoy, a una junta psiquiátrica que evaluó su salud mental. Los presuntos amantes son, hasta ahora, los únicos sospechosos de haber matado al comerciante mientras dormía en su casa de Trancas, aunque los investigadores sospechan que serían varias las personas involucradas en el ataque.

Hasta que esa hipótesis se confirme, la fiscal que sigue el caso, Adriana Gianonni, continúa sumando nuevos elementos. Esta mañana trascendió, por ejemplo, que citará a declarar a los porteros de un edificio céntrico en el cuál Lai tendría un departamento, y donde ella y Pichinetti habrían mantenido encuentros furtivos.

Otra persona que podría aportar nuevos datos en la investigación es un hombre conocido como “Paco” y en cuya casa los policías encontraron ayer un toallón manchado con sangre y tres vasos usados hace algunos días, teniendo en cuenta la suciedad. Uno de los investigadores confió que se sospecha que Pichinetti podría haber estado en la casa del sujeto, antes y después del crimen.

Salas fue asesinado el domingo a la madrugada. Luego de haber sido sedado con un somnífero. Según los datos que hasta el momento maneja la Justicia, alguien le asestó al menos cinco golpes en el rostro con una barra de acero, que sería como las que se utilizan en el gimnasio del que Pichinetti es propietario. Salas murió en el acto.

La Justicia sospecha alguien llamó al atacante para decirle que el hombre ya estaba dormido. Por eso se secuestraron los celulares del profesor de gimnasia y de Lai.

“Lo quiso sacar del medio”
Pichinetti aún no prestó testimonio, aunque su abogado defensor, Roberto Flores, solicitó que se lo cite para la próxima semana. Uno de los hijos de la víctima afirmó que el jueves pasado su padre encontró a su madre junto con el profesor. Ambos hombres discutieron y Salas golpeó al dueño del gimnasio en la cabeza, produciéndole un corte.

La Policía, al allanar el gimnasio, encontró ropa del imputado que había sido lavada. Sin embargo, tras una pericia, se determinó que estaba manchada con sangre.

“Mi papá le dijo que si lo volvía a ver, lo iba a matar”, explicó uno de los hijos. Agregó que desde el momento en que el imputado conoció a su madre se enamoró, y que, incluso, después del homicidio les dijo que a partir de ese momento él los cuidaría. “Lo quiso sacar del medio”, afirmó. Lai -por su parte- niega haber mantenido un amorío con Pichinetti. LA GACETA (C)