Sería difícil que ocurra algo similar en Tucumán

Un funcionario aeronáutico dijo que la pista está diseñada para aterrizajes con suelo mojado.

20 Julio 2007
"En Tucumán es muy difícil que se produzca un accidente como el de San Pablo (Brasil), porque no existen urbanizaciones ni fábricas de ningún tipo en las cercanías de la pista; estamos rodeados de campos y no existen obstáculos para la aeronavegación", afirmó a LA GACETA el suboficial principal (de la Fuerza Aérea Argentina) Julio E. Navarro, segundo jefe del Aeropuerto Benjamín Matienzo.
Respecto del mantenimiento que se realiza de la pista, Navarro dio algunas precisiones.
"Se realizan inspecciones periódicas para verificar el estado general (presencia de objetos extraños, suciedad, pájaros, artefactos lumínicos rotos) y el grado de contaminación de caucho del asfalto (cuando el avión aterriza, las ruedas impactan sobre el pavimiento y se desprenden partículas de caucho)", dijo. "Este último factor define el coeficiente de fricción o de porosidad o de rozamiento de la pista, fundamental para el frenado del avión cuando existen condiciones de pista mojada", continuó.
Navarro agregó: "por eso, las pistas de los aeropuertos tienen una sección transversal cóncava, para facilitar el escrurrimiento del agua de lluvia y para que no se formen charcos de agua, de tal manera que las ruedas no patinen (pierdan adherencia) y tengan distinta acción de frenado en el aterrizaje".
Por otra parte, el funcionario negó que al aeropuertto local lo hayan cambiado de categoría, por problemas de visibilidad generados por la quema de cañaverales o por el humo de las fábricas. "El avión no aterriza si el piloto no tiene la visibilidad mínima exigida para hacerlo, ya sea por la quema de cañaverales, por humos de otro origen o por la presencia de niebla, como ocurrió varias veces días pasados", concluyó.

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