Sarkozy logró un triunfo con gusto amargo

Los franceses acotaron el poder del presidente, que además perdió un ministro en la elección.

EN PUBLICO. Sarkozy saluda a simpatizantes durante un acto oficial en París.  REUTERS
EN PUBLICO. Sarkozy saluda a simpatizantes durante un acto oficial en París. REUTERS
19 Junio 2007
PARIS.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se vio forzado a repensar su gabinete, tras perder a un importante ministro en una elección parlamentaria que le dio una mayoría inesperadamente reducida. No obstante, anunció que sus reformas seguirán su camino.
Los aliados de la centroderecha intentaron tapar su decepción por la votación del domingo. La avalancha de votos que se preveía a favor del partido del presidente, no se produjo, a raíz de una semana de una mal manejado debate sobre un posible incremento en el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Además, la sorpresiva derrota de Alain Juppe, ex primer ministro y peso pesado del gabinete, en su bastión de Burdeos, dejó a Sarkozy enfrentado a una reorganización no deseada. El mensaje de las urnas dice que los franceses quieren un cambio, dijeron observadores.
Se menciona al ministro de Economía, Jean-Louis Borloo, como posible reemplazo de Juppe en el Ministerio de Energía y Medio Ambiente. Pero algunos conservadores dicen que los imprudentes comentarios de Borloo sobre el IVA le costaron a la derecha decenas de bancas. También se vincula al cargo a los ex ministros de Relaciones Exteriores Hubert Vedrine, socialista, y Michel Barnier, conservador. La designación podría producirse como muy pronto mañana, junto con un puñado de cargos ministeriales menores.

La pareja socialista
Los aliados de Sarkozy ganaron 345 escaños en la Asamblea Nacional sobre un total de 577 asientos, bastante por debajo de los 470 pronosticados en algunas encuestas antes de las elecciones celebradas el domingo. La jornada electoral también proveyó un inesperado refuerzo para los atormentados socialistas, que temían un desastre electoral. Los socialistas y partidos asociados pasaron de tener 149 bancas a 207. Asimismo, por primera vez, más de 100 mujeres fueron elegidas para la Cámara baja francesa: 107 contra las anteriores 71. El alivio de los socialistas por evitar una paliza se vio, en parte, ensombrecido por la separación de la pareja poderosa del partido: la derrotada candidata presidencial Ségolène Royal y el jefe de la colectividad, François Hollande. “Le pedí que viva su vida a su manera y él aceptó. Ya no vivimos en la misma casa”, dijo Royal a Radio France Internacional. (Reuter)

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