Priebke salió a la calle en Roma y causó indignación

Un juez militar le había dado permiso laboral. Aseguran que el ex oficial nazi no informó sus horarios de salida.

ROMA. El ex oficial nazi abandona el estudio de su abogado y amigo.  AFP
ROMA. El ex oficial nazi abandona el estudio de su abogado y amigo. AFP
19 Junio 2007
Roma.- Un juez italiano revocó la autorización al ex oficial nazi Erich Priebke, condenado a cadena perpetua por su participación en la masacre de las Fosas Ardeatinas en 1944, a salir a trabajar a sus 93 años, tras haber disfrutado de esa clemencia sólo por un día.
El juez militar de control penitenciario Isacco Giustiniani estimó que Priebke no cumplió la obligación de comunicar los horarios y  las modalidades de sus salidas hacia el estudio de sus abogados, donde había pedido trabajar, y por ello quedó suspendida provisionalmente la autorización, según la prensa italiana.
En medio de protestas de la comunidad judía de Roma, el ex agente de las SS salió ayer hacia el estudio por primera vez, gracias al permiso que le fue concedido la semana pasada.
Priebke fue detenido en Argentina en mayo de 1994, tras haber vivido tranquilamente 40 años en ese país. Extraditado a Italia, fue condenado en 1998 a cadena perpetua por la masacre de las Fosas Ardeatinas, el crimen masivo más importante cometido por las tropas hitlerianas en Roma. El 24 de marzo de 1944, en unas minas abandonadas, ubicadas a pocos kilómetros de Roma, soldados de las SS comandados por Priebke fusilaron a 335 civiles italianos. El joven capitán Priebke tenía 31 años y era quien manejaba las listas.
Era él quien pedía los nombres de los que iban bajando de los camiones, con las manos atadas a la espalda. Los prisioneros pasaban al interior de las cuevas, ubicadas a 12 kilómetros del Coliseo y luego conocidas con el nombre de fosas Ardeatinas. Adentro, un pelotón de las SS mataba con tiros en la nuca y ráfagas de ametralladora de a dos víctimas por vez. Los hacían arrodillar arriba de los que ya habían sido asesinados o se retorcían agonizando.
Todo ocurría a la luz de las antorchas, sostenidas por los soldados. La matanza duró toda una tarde. Según Priebke, era una represalia por el atentado que miembros de la Resistencia italiana habían hecho el 23 de marzo en el centro de Roma. (AFP-NA-Especial)

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