Sarkozy ganó las elecciones pese al repunte de los socialistas

Tras la conclusión de la segunda vuelta de las parlamentarias, el presidente le encargó al primer ministro Fillon la formación de un nuevo gobierno.

GUSTO AMARGO. La victoria de la derecha fue innegable, pero no estuvo a la altura de las expectativas del nuevo jefe de Estado. REUTERS
GUSTO AMARGO. La victoria de la derecha fue innegable, pero no estuvo a la altura de las expectativas del nuevo jefe de Estado. REUTERS
18 Junio 2007
PARIS, Francia.- La derecha del presidente francés Nicolas Sarkozy obtuvo una cómoda mayoría en las legislativas de ayer y se prepara para poner en práctica un ambicioso programa de reformas, reorganizar el ejecutivo y gobernar frente a una fortalecida e inesperada oposición de izquierda.

La victoria de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el gran partido conservador francés, que obtuvo 318 escaños sobre un total de 577, era un hecho anunciado y es un triunfo innegable, aunque deja un regusto amargo entre sus protagonistas.

Seis semanas después de ser elegido presidente, Sarkozy soñaba con conseguir una mayoría abrumadora en la Cámara de Diputados y su victoria no está a la altura de estas expectativas, sobre todo porque su formación contará con 41 diputados menos que en la Asamblea saliente.

Por su parte, los socialistas tendrán 190 diputados frente a los 149 de la Cámara saliente. Sumados los diputados de partidos aliados minoritarios, la izquierda podría llegar a 227 escaños.

No un fracaso, sí una advertencia
La amargura patente en la derecha es todavía mayor si se tiene en cuenta que el número dos del gobierno y titular de Ecología, Alain Juppé, considerado el más brillante del equipo de gobierno, fue derrotado en su circunscripción de Burdeos y anunció que presentará su dimisión.

"Lo que ocurrió ayer no es un fracaso ya que Nicolas Sarkozy tendrá una mayoría clara, pero es una advertencia. La izquierda no ha perdido su capacidad de reaaccionar y movilizar", manifestaron los analistas.

Una abstención récord, que superó el 40%, un deseo de reequilibrar los poderes pero también la polémica sobre un aumento del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) anunciado por la derecha entre las dos vueltas de las legislativas se sitúan entre las causas principales de esta mitigada victoria de la UMP.

Para bien o para mal, con las legislativas de ayer se cierra un intenso ciclo electoral en Francia y comienza el tiempo de la acción y la realización de las promesas electorales, tanto de la derecha en el poder como de la oposición.

El nuevo Ejecutivo
Como requiere la ley antes de que se forme la Asamblea Nacional, el primer ministro, François Fillon, presentó hoy a Sarkozy la dimisión de su gobierno y la de su gabinete. Inmediatamente, el presidente le encargó la formación de un nuevo Ejecutivo. El gabinete de Fillon fue designado por Sarkozy el 17 de mayo tras la elección presidencial.

En la práctica, todos los ministros serán mantenidos en sus cargos salvo Juppé, para el que habrá que encontrar un sustituto. Además, serán nombrados varios secretarios de Estado nuevos, que podrían pertenecer a diferentes tendencias políticas, un signo más de la apertura que pretende instaurar Sarkozy.

Una vez se confirme el gobierno, el programa de reformas comenzará a ser una realidad. En la agenda de los diputados está un paquete de normas fiscales de corte liberal que incluirá reducciones de impuestos para quienes compren una casa, hereden o decidan trabajar más horas que las obligatorias.

Además, Sarkozy desea someter al visto bueno del Parlamento nuevas reglas sobre inmigración, para regular más severamente la reagrupación familiar así como instaurar una ley contra los delincuentes reincidentes. (AFP-NA-DPA)

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