18 Junio 2007 Seguir en 
kabul, Afganistán.- Al menos 35 personas, en su mayoría policías, murieron ayer en un ataque suicida contra un autobús de la Policía en Kabul, en el peor atentado ocurrido en Afganistán desde la caída del régimen ultraintegrista de los talibanes, en 2001. Asimismo, en la provincia de Kandahar, tres soldados de la coalición bajo mando de EEUU y un intérprete afgano fallecieron a raíz de la explosión de un artefacto accionado por control remoto, con lo que ascienden a 87 los militares extranjeros muertos en este país desde enero de 2007.
El atentado que conmocionó el centro de Kabul fue reivindicado por los talibanes y afectó a un ómnibus que transportaba a instructores afganos de la Policía. El ataque coincidió con el comienzo oficial de la misión de la Unión Europea para la formación de la Policía afgana.
“Un total de 35 personas, entre policías y civiles, murieron y 52 resultaron heridas“, dijo el jefe de la Policía de Kabul, Esmatulá Dawlatzai. “Se trata de un atentado suicida cometido por un hombre que estaba en el ómnibus”, añadió.
Por su parte, el presidente afgano, Hamid Karzai, acusó en un comunicado a “los enemigos de Afganistán de intentar impedir el fortalecimiento de las fuerzas armadas y policiales”, con un atentado que calificó de inhumano y anti islámico.
Numerosas personas, entre ellas dos japoneses y un surcoreano que pasaban por la zona en el momento de la explosión resultaron heridas.
Salahudin Ayubi se presentó como el portavoz de Jalaludin Haqani, considerado el número dos de los talibanes, y dijo telefónicamente que “un combatiente” del grupo hizo estallar la carga explosiva. (AFP)
El atentado que conmocionó el centro de Kabul fue reivindicado por los talibanes y afectó a un ómnibus que transportaba a instructores afganos de la Policía. El ataque coincidió con el comienzo oficial de la misión de la Unión Europea para la formación de la Policía afgana.
“Un total de 35 personas, entre policías y civiles, murieron y 52 resultaron heridas“, dijo el jefe de la Policía de Kabul, Esmatulá Dawlatzai. “Se trata de un atentado suicida cometido por un hombre que estaba en el ómnibus”, añadió.
Por su parte, el presidente afgano, Hamid Karzai, acusó en un comunicado a “los enemigos de Afganistán de intentar impedir el fortalecimiento de las fuerzas armadas y policiales”, con un atentado que calificó de inhumano y anti islámico.
Numerosas personas, entre ellas dos japoneses y un surcoreano que pasaban por la zona en el momento de la explosión resultaron heridas.
Salahudin Ayubi se presentó como el portavoz de Jalaludin Haqani, considerado el número dos de los talibanes, y dijo telefónicamente que “un combatiente” del grupo hizo estallar la carga explosiva. (AFP)







