17 Junio 2007 Seguir en 
GAZA.- La división entre palestinos continuó ayer ampliándose con sangrientos enfrentamientos entre facciones rivales. La Liga Arabe condenó en duros términos las luchas fratricidas y exigió el fin de los combates y la vuelta al diálogo político.
Sin embargo, la crisis se profundiaa a medida que transcurren las horas. Ayer, mientras el líder de Hamas, Ismail Haniyeh, seguía ejerciendo su función de primer ministro con el nombamiento de un nuevo jefe de Seguridad en la Franja de Gaza, el presidente de la Autoridad nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, aprobaba en Ramallah la constitución del nuevo gobierno de emergencia encabezado por Salam Fayad, a quien designó como jefe de gobierno.
Tras varios días de sangrientos combates entre las milicias de Hamas, que responden a Haniyeh, y las de Al Fatah, el partido de Abbas, este dejó sin efecto el gobierno de unidad y desplazó del poder al premier de la organización islámica. La posterior designación de Fayad, un político independiente y hasta ahora ministro de Finanzas, cuenta con el respaldo de la comunidad internacional. Según allegados a Fayad, el nuevo gobierno debería estar compuesto por diez ministros no pertenecientes ni a Al Fatah ni a Hamas. “Seis ministros son de Cisjordania y cuatro de Gaza”, precisó una fuente, sin identificar a los funcionarios.
Ataques y secuestros
En tanto, ayer se registraron duros enfrentamientos en la Franja de Gaza y en Cisjordania, que han quedado divididas a raíz de este conflicto. Cuatro militantes de Al Fatah murieron y 11 resultaron heridos en Gaza a manos de fuerzas de Hamas. “Hamas está realizando operaciones de venganza. Nos odian”, expresó un oficial de la Seguridad Preventiva, leal a Al Fatah. Paralelamente, en Cisjordania se multiplicaron los ataques de los partidarios de Al Fatah contra sus rivales de Hamas. Un vocero de Hamas denunció una campaña de exterminio contra los activistas del movimiento islámico en Cisjordania.
Por otra parte, militantes de las Brigadas de Mártires de Al Aqsa, brazo militar de Al Fatah, saquearon una decena de oficinas de organizaciones ligadas a Hamas, sobre todo en Naplusa, donde cinco islamitas fueron secuestrados. La espiral de odio se extendió hasta Líbano, donde activistas de Al Fatah atacaron sedes de Hamas en un campo de refugiados palestinos. El ejército israelí cerró todos los puntos fronterizos en la Franja de Gaza.
El detonante
Hamas tomó el viernes el control de Gaza, tras una semana de combates contra las fuerzas de Al Fatah que se causaron más de 100 muertos y centenares de heridos. Este conflicto estalló en febrero de 2006, luego de que Hamas ganó los comicios legislativos desplazó del poder a Al Fatah. La comunidad internacional, que considera a Hamas una organización terrorista, decidió bloquear económicamente a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y la sumergió aún más en una crisis financiera. El triunfo electoral de Hamas respondió a muchos factores, entre ellos las denuncias de corrupción generalizada en el seno de la Autoridad Nacional Palestina, que para muchos tenía origen en los tiempos de gobierno del ya fallecido Yasser Arafat. La formación del gobierno de unidad, en marzo, había alimentado la esperanza de que los enfrentamientos cesarían. No fue así, y los territorios palestinos se desangran hoy en una virtual guerra civil. (AFP-NA-Reuter-Télam)
Sin embargo, la crisis se profundiaa a medida que transcurren las horas. Ayer, mientras el líder de Hamas, Ismail Haniyeh, seguía ejerciendo su función de primer ministro con el nombamiento de un nuevo jefe de Seguridad en la Franja de Gaza, el presidente de la Autoridad nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, aprobaba en Ramallah la constitución del nuevo gobierno de emergencia encabezado por Salam Fayad, a quien designó como jefe de gobierno.
Tras varios días de sangrientos combates entre las milicias de Hamas, que responden a Haniyeh, y las de Al Fatah, el partido de Abbas, este dejó sin efecto el gobierno de unidad y desplazó del poder al premier de la organización islámica. La posterior designación de Fayad, un político independiente y hasta ahora ministro de Finanzas, cuenta con el respaldo de la comunidad internacional. Según allegados a Fayad, el nuevo gobierno debería estar compuesto por diez ministros no pertenecientes ni a Al Fatah ni a Hamas. “Seis ministros son de Cisjordania y cuatro de Gaza”, precisó una fuente, sin identificar a los funcionarios.
Ataques y secuestros
En tanto, ayer se registraron duros enfrentamientos en la Franja de Gaza y en Cisjordania, que han quedado divididas a raíz de este conflicto. Cuatro militantes de Al Fatah murieron y 11 resultaron heridos en Gaza a manos de fuerzas de Hamas. “Hamas está realizando operaciones de venganza. Nos odian”, expresó un oficial de la Seguridad Preventiva, leal a Al Fatah. Paralelamente, en Cisjordania se multiplicaron los ataques de los partidarios de Al Fatah contra sus rivales de Hamas. Un vocero de Hamas denunció una campaña de exterminio contra los activistas del movimiento islámico en Cisjordania.
Por otra parte, militantes de las Brigadas de Mártires de Al Aqsa, brazo militar de Al Fatah, saquearon una decena de oficinas de organizaciones ligadas a Hamas, sobre todo en Naplusa, donde cinco islamitas fueron secuestrados. La espiral de odio se extendió hasta Líbano, donde activistas de Al Fatah atacaron sedes de Hamas en un campo de refugiados palestinos. El ejército israelí cerró todos los puntos fronterizos en la Franja de Gaza.
El detonante
Hamas tomó el viernes el control de Gaza, tras una semana de combates contra las fuerzas de Al Fatah que se causaron más de 100 muertos y centenares de heridos. Este conflicto estalló en febrero de 2006, luego de que Hamas ganó los comicios legislativos desplazó del poder a Al Fatah. La comunidad internacional, que considera a Hamas una organización terrorista, decidió bloquear económicamente a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y la sumergió aún más en una crisis financiera. El triunfo electoral de Hamas respondió a muchos factores, entre ellos las denuncias de corrupción generalizada en el seno de la Autoridad Nacional Palestina, que para muchos tenía origen en los tiempos de gobierno del ya fallecido Yasser Arafat. La formación del gobierno de unidad, en marzo, había alimentado la esperanza de que los enfrentamientos cesarían. No fue así, y los territorios palestinos se desangran hoy en una virtual guerra civil. (AFP-NA-Reuter-Télam)







