Sarkozy va por la carta blanca para gobernar Francia

Se celebra la ronda final de las legislativas. Sobre el total de 577 escaños que componen la Asamblea Nacional, quedan por atribuir 467.

17 Junio 2007
PARIS.- Unos 35 millones de electores mostrarán hoy, en la segunda vuelta de las elecciones legislativas, hasta qué punto están dispuestos a darle carta blanca al presidente, Nicolas Sarkozy.
El partido del mandatario conservador Unión por un Movimiento Popular (UMP) podría arrasar en todo el país y barrer a su paso la oposición socialista. La UMP aspira a obtener una mayoría aplastante en la Cámara de Diputados para gobernar sin que nadie le haga sombra en los próximos cinco años. Sobre el total de 577 escaños que componen la Asamblea Nacional, quedan por atribuir 467 en las circunscripciones donde ninguno de los candidatos se impuso por mayoría absoluta en la primera vuelta. Entre quienes ya lograron directamente una banca, 109 pertenecen a la UMP y a sus aliados, y tan sólo uno a los socialistas, un escenario que deja entrever el huracán conservador que se avecina.

Lo que vendrá
Si la oposición sigue siendo tan débil, el gobierno, que ya ostentaba la mayoría en la Asamblea Nacional saliente con 359 diputados, tendrá vía libre para aplicar las reformas prometidas por Sarkozy, elegido en mayo, que incluyen un endurecimiento de la política sobre la inmigración, más severidad contra los delincuentes reincidentes y un costoso plan para sacar a flote la economía nacional.
Por su parte, los socialistas, que podrían perder decenas de escaños respecto de los 149 que ocupaban en la Asamblea saliente, se contentarían con salvar el honor y recabar un apoyo suficiente que les permita ejercer una oposición real. Divididos internamente y golpeados por una serie de fracasos electorales, saben que su verdadera batalla empezará después del domingo. Sus dirigentes deberán entonces aunar fuerzas para recomponer el partido y elegir al sucesor de su líder François Hollande, que dejará su cargo en 2008.
En muchos casos, los aspirantes a diputados de la UMP y del PS librarán hoy un duelo cara a cara, lo que confirma el bipartidismo que se consolida en Francia. El sistema electoral francés prevé que únicamente accedan a la ronda final los candidatos que cosechen en la primera vuelta más del 12,5% de los votos. Esto explica en gran medida por qué apenas hay aspirantes del resto de partidos. La alta abstención registrada en la primera vuelta, un 40%, también jugó en contra de las pequeñas formaciones, que prácticamente no tendrán ni voz ni voto en la próxima Asamblea Nacional. (AFP-NA)

Tamaño texto
Comentarios