Los galeristas también asesoran y guían

En un pasaje de Barrio Norte ofrecen trabajos de más de 40 artistas, con una muestra permanente. En un taller de marcos, Forenza y Sabeh aseguran que ahora hay una mayor curiosidad que ha devenido en un interés real.

“AC espacio de arte”. Adriana Plaza de Terán, exhibe las numerosas pinturas que están en su casa. LA GACETA / JOSE NUNO
“AC espacio de arte”. Adriana Plaza de Terán, exhibe las numerosas pinturas que están en su casa. LA GACETA / JOSE NUNO
17 Junio 2007
En el corazón de Barrio Norte, pero alejada unas cuadras del ruido de la 25 de Mayo funciona “AC espacio de arte”, una galería de arte contemporáneo que dirige Adriana Plaza de Terán. En su sitio web figuran casi 40 artistas, cuyas obras están en venta en la casa de ese pasaje. “La selección la realizo, además de por mi gusto personal, por la calidad plástica de sus producciones, y los precios son muy variados: una obra puede venderse aquí desde los $200 hasta valores que pueden rondar los $15.000”, le explicó a LA GACETA la galerista. “¿Qué consejo le daría a un potencial comprador?”, se le preguntó. “Que además de dejarse llevar por su gusto permita el asesoramiento del galerista y piense más en la obra que elige que en el entorno donde se podrá exhibir”, respondió.
Plaza de Terán señala que el perfil del cliente de “AC” es una persona que tiene algún poder adquisitivo, “pero sobre todo tiene una formación cultural y sensibilidad que le permite apreciar la obra como un producto del espíritu más que como un objeto decorativo”. “¿Cuál es el valor de una obra?”. “El que fija el artista. La galería se queda hasta con un 30% de ese monto”. Posteriormente, la profesora cuenta que en la preparación de una venta hay mucho de intuición y de conocimiento de los gustos o afinidades del cliente: “esto es lo que me lleva a ofrecer una determinada obra a ciertas personas y no a otras. Además de la muestra permanente en el espacio organizo exposiciones en locales alternativos como hoteles y restaurantes, y en ciertas oportunidades reúno pequeños grupos para recorrer la galería y mostrar las nuevas incorporaciones”, relata.
En el Taller de Marcos (en Balcarce segunda cuadra), Mariana Sabeh y María Elvira Forenza tienen  tanta obra de maestros consagrados, como de artistas jóvenes y hasta de alumnos de la Facultad de Artes. “No son muchos, pero sí hay coleccionistas aquí que están pendientes de la obra que circula; compran, pero eligiendo detenidamente. Por otro lado hay una mayor curiosidad por el arte en la gente que no tiene cultura artística: es impresionante cómo esa curiosidad primaria ha mutado con el tiempo a un interés real”, dijeron.
Luego contaron que a través del Taller de Marcos tienen trato permanente con decoradores que han vivido estos cambios y son un medio importante para llegar a posibles compradores. “Los clientes  que no son decoradores suelen sentirse temerosos y dudosos al principio, es un metier ajeno a su vida cotidiana, les resulta extraño "comprar arte". Muchas veces la compra surge de una necesidad estética, decorativa, pero disfrutan  de la nueva adquisición y a nosotras nos parece válido como medio para crear  un  mercado de arte en Tucumán. Si compran por gusto diríamos que es el caso del cliente que sin tenerlo  previsto compra la obra porque se “enamoró” cuando la vio, pero la mayoría de las  veces sólo buscaban un marco. Los que se arriesgan a comprar obra a partir de un determinado valor, no descartan el concepto de inversión”, describieron Forenza y Sabeh, quien consignaron que se quedan con el 25% de las ventas. “También nos pasa que vienen buscando "algo", que no saben que es y empezamos  a interpretar qué puede le gustar al cliente hasta dar con la obra  que lo satisface. En todos los casos hay que trabajar en la venta, se  informa del curriculum del artista, su formación, premios y técnicas”, agregaron.