Eligieron a Peres presidente de Israel

El octogenario líder laborista reemplazará a Katzav, procesado por violación y acoso sexual.

EL GRAN DIA. Peres no le dio tregua a su celular para comunicar la noticia.  REUTERS
EL GRAN DIA. Peres no le dio tregua a su celular para comunicar la noticia. REUTERS
14 Junio 2007
JERUSALEN.- Shimon Peres se aseguró, a los casi 84 años, la presidencia de Israel, un honor nacional que coronará la carrera política del ex primer ministro y actual viceprimer ministro. Decano del Parlamento y en primer plano de la escena política desde hace casi medio siglo, el laureado Nobel de la Paz ganó la segunda votación en la Knesset, en la que participó como único candidato luego de que los otros dos rivales, el popular diputado derechista Reuven Rivlin y la diputada laborista Colette Avital, se retiraran y le dieran su apoyo.
Superviviente nato de la política israelí, Peres finalmente ha acabado con el indeseado apodo de  “eterno número dos” del país. Como noveno presidente israelí culminará una larga y distinguida carrera política.

Ciudadano número uno
Peres, uno de los mayores símbolos del proceso de paz entre Israel y los palestinos, devolverá el prestigio al cargo de ciudadano número uno y representante de todos los israelíes, que se había degradado en los últimos meses a raíz del escándalo que envuelve al saliente mandatario, Moshe Katsav, actualmente bajo investigación por cargos de violación y acoso sexual en perjuicio de empleadas de la presidencia.
Rivlin, el candidato del Likud que tras la primera votación abandonó la carrera y pidió a los diputados el voto para Peres, lloró de emoción. “¡Viva el presidente, viva el Estado de Israel!”, gritó al concluir con voz quebrada un emotivo discurso.
Hijo de un comerciante y nacido en Polonia, Peres participa activamente en política desde hace más de seis décadas. Es el “padre” del programa nuclear israelí y uno de los pioneros del sueño de un nuevo Cercano Oriente en paz. El momento más importante de su carrera fueron los años junto al primer ministro Yitzhak Rabin, en 1995, con quien le unía una extraña relación de rivales. Juntos negociaron los Acuerdos de Paz de Oslo, por lo que ellos y el presidente palestino Yasser Arafat recibieron el Premio Nobel de la Paz. Rabin murió asesinado; Arafat ya falleció y el proceso de paz, con el incesante derramamiento de sangre, parece tan sólo un lejano recuerdo. Hace unos años abandonó el laborismo y se unió al Kadima, el partido centrista de Ariel Sharon, y es el número dos en el gobierno del premier Ehud Olmert. (Reuter-Télam)

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