13 Junio 2007 Seguir en 
Al comienzo se ve al presidente de EE.UU., George W. Bush (de camisa blanca), en un baño de multitudes y con su reloj pulsera. Bush saluda, lo toman de los brazos y, de pronto, su muñeca ya no tiene el reloj. Sucedió el domingo en Albania. La versión de que un pícaro había tomado lo ajeno fue rechazada por el gobierno albanés, que lucha contra el estigma de delincuencia y corrupción que azota al empobrecido país. La Casa Blanca dijo que Bush no fue víctima de un robo. Al parecer, el reloj se había caído al suelo y un agente de seguridad lo recogió y lo devolvió al presidente; y este lo guardó en un bolsillo del pantalón. Pero el hecho tuvo tal repercusión que la fiscalía albanesa inició una investigación.







