12 Junio 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES/LONDRES, Inglaterra.- Las filiales argentinas de las organizaciones Red Solidaria y Missing Children realizaron una movilización en Buenos Aires en solidaridad con los padres de la niña británica Madeleine McCann, quien desapareció el mes pasado en Portugal.
El acto se caracterizó por una muestra de fotos frente a la embajada de Gran Bretaña, del que participó el cónsul británico, Jim Edwards. Imágenes de la pequeña británica y de otros chicos que se encuentran desaparecidos fueron desplegadas en la explanada del edificio.
Luego de la llamada realizada desde Córdoba con supuestos datos sobre el paradero de Madeleine, las organizaciones argentinas se sumaron a la campaña de búsqueda.
Sin embargo, la llamada que la policía británica calificó como creíble y que se realizó desde nuestro país sería un intento de extorsión. Según publicó el diario Clarín, Interpol Argentina se comunicó con Scotland Yard para tener precisiones del rastreo.
El llamado -de acuerdo a lo que pudo establecer la policía local, se realizó de un teléfono móvil. La persona que se comunicó con la Guardia Civil no dio su nombre, pero pidió 1 millón de dólares para decir lo que sabía, e incluso solicitó el teléfono de los padres de la niña.
Pese a que para Scotland Yard la pista era creíble, las autoridades policiales argentinas creen que se trata de un oportunista. El hombre que llamó sería un delincuente con un importante prontuario policial, que tendría antecedentes en este tipo de delitos, asaltos a mano armada y estafas.
Mientras tanto, Kate y Gerry McCann declararon hoy en una entrevista con la cadena Sky News que están convencidos que la menor sigue viva, tras cuarenta días de haber sido secuestrada.
La pareja regresó de Marruecos a Portugal, tras una gira europea como parte de la campaña para tratar de hallar a Madeleine. "Hemos considerado todos los escenarios posibles y creemos que el hecho de no tener noticias sugiere que estaría con vida y eso nos da mucha esperanza. Es importante para nosotros aferrarnos a eso", destacó la madre.
La niña desapareció mientras dormía junto a sus hermanos Sean y Amelie, de dos años, de un complejo turístico de Praia da Luz, en el Algarve portugués. (DPA-Especial-Télam)
El acto se caracterizó por una muestra de fotos frente a la embajada de Gran Bretaña, del que participó el cónsul británico, Jim Edwards. Imágenes de la pequeña británica y de otros chicos que se encuentran desaparecidos fueron desplegadas en la explanada del edificio.
Luego de la llamada realizada desde Córdoba con supuestos datos sobre el paradero de Madeleine, las organizaciones argentinas se sumaron a la campaña de búsqueda.
Sin embargo, la llamada que la policía británica calificó como creíble y que se realizó desde nuestro país sería un intento de extorsión. Según publicó el diario Clarín, Interpol Argentina se comunicó con Scotland Yard para tener precisiones del rastreo.
El llamado -de acuerdo a lo que pudo establecer la policía local, se realizó de un teléfono móvil. La persona que se comunicó con la Guardia Civil no dio su nombre, pero pidió 1 millón de dólares para decir lo que sabía, e incluso solicitó el teléfono de los padres de la niña.
Pese a que para Scotland Yard la pista era creíble, las autoridades policiales argentinas creen que se trata de un oportunista. El hombre que llamó sería un delincuente con un importante prontuario policial, que tendría antecedentes en este tipo de delitos, asaltos a mano armada y estafas.
Mientras tanto, Kate y Gerry McCann declararon hoy en una entrevista con la cadena Sky News que están convencidos que la menor sigue viva, tras cuarenta días de haber sido secuestrada.
La pareja regresó de Marruecos a Portugal, tras una gira europea como parte de la campaña para tratar de hallar a Madeleine. "Hemos considerado todos los escenarios posibles y creemos que el hecho de no tener noticias sugiere que estaría con vida y eso nos da mucha esperanza. Es importante para nosotros aferrarnos a eso", destacó la madre.
La niña desapareció mientras dormía junto a sus hermanos Sean y Amelie, de dos años, de un complejo turístico de Praia da Luz, en el Algarve portugués. (DPA-Especial-Télam)







