12 Junio 2007 Seguir en 
LA HAYA, Holanda.- El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia condenó hoy al ex líder de los serbios rebeldes de Croacia, Milan Martic, a 35 años de cárcel por ordenar las atrocidades que se cometieron con el establecimiento de un estado disidente serbio en ese país.
Martic, de 52 años, fue hallado culpable de responsabilidad criminal por el asesinato, persecución, tortura y deportación de croatas, musulmanes y otros civiles no serbios durante los primeros años de la década del 90, pero fue exonerado del cargo de exterminio.
También fue condenado por ordenar el bombardeo de la capital croata, Zagreb, en 1995.
Según los jueces, Martic pretendió crear un estado serbio homogéneo abarcando parte de Croacia y una gran porción de Bosnia y, por eso, deportó a miles de no serbios. Para este propósito, el ex líder recibió el apoyo del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.
Residentes entre los que figuraban mujeres y ancianos fueron detenidos, golpeados, torturados y asesinados por las fuerzas especiales que creó Martic. Sus hombres también saquearon y destruyeron propiedades para asegurarse de que los no serbios no tuvieran hogar al que volver.
Martic encabezó la oposición a la independencia croata de Yugoslava en la región de Krajina, de mayoría serbia. Los serbios rebeldes se hicieron con el control de la zona, lo que dividió Croacia, bloqueó el transporte y arruinó el turismo.
Martic fue designado presidente de la república serbia autoproclamada en Croacia en 1994.
Se entregó al tribunal de la ONU en el 2002 y se declaró inocente de todos los cargos. Durante el juicio, que comenzó en diciembre del 2005 y continuó hasta enero del 2007, dijo que todo lo hizo para proteger a los ciudadanos de la Krajina serbia, independientemente de su procedencia. (Reuters)
Martic, de 52 años, fue hallado culpable de responsabilidad criminal por el asesinato, persecución, tortura y deportación de croatas, musulmanes y otros civiles no serbios durante los primeros años de la década del 90, pero fue exonerado del cargo de exterminio.
También fue condenado por ordenar el bombardeo de la capital croata, Zagreb, en 1995.
Según los jueces, Martic pretendió crear un estado serbio homogéneo abarcando parte de Croacia y una gran porción de Bosnia y, por eso, deportó a miles de no serbios. Para este propósito, el ex líder recibió el apoyo del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.
Residentes entre los que figuraban mujeres y ancianos fueron detenidos, golpeados, torturados y asesinados por las fuerzas especiales que creó Martic. Sus hombres también saquearon y destruyeron propiedades para asegurarse de que los no serbios no tuvieran hogar al que volver.
Martic encabezó la oposición a la independencia croata de Yugoslava en la región de Krajina, de mayoría serbia. Los serbios rebeldes se hicieron con el control de la zona, lo que dividió Croacia, bloqueó el transporte y arruinó el turismo.
Martic fue designado presidente de la república serbia autoproclamada en Croacia en 1994.
Se entregó al tribunal de la ONU en el 2002 y se declaró inocente de todos los cargos. Durante el juicio, que comenzó en diciembre del 2005 y continuó hasta enero del 2007, dijo que todo lo hizo para proteger a los ciudadanos de la Krajina serbia, independientemente de su procedencia. (Reuters)







