12 Junio 2007 Seguir en 
MADRID.- El líder de la derecha española, Mariano Rajoy, enterró provisionalmente el hacha de guerra y expresó ayer su apoyo al presidente del gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, para que derrote a ETA. “Es lo mismo que vengo diciendo en los últimos años, pero no para negociar con los terroristas”, sostuvo el líder del Partido Popular (PP). Hace una semana, la organización separatista armada vasca anunció formalmente el fin del alto el fuego permanente que había declarado el 22 de marzo de 2006, y que en la práctica había roto con el atentado de Barajas el 30 de diciembre. La banda separatista y el gobierno habían abierto un proceso de paz que nunca tuvo el respaldo del PP.
“Le he dicho que lo apoyaré si su objetivo es la derrota de ETA”, insistió el jefe del PP, que nunca apoyó el proceso de paz con ETA impulsado por Zapatero en un intento por poner fin a casi 40 años de violencia etarra que se ha cobrado 819 muertos. “No le he puesto condiciones”, afirmó tras el encuentro de más de hora y media que mantuvo con el líder socialista, el octavo entre ambos dirigentes desde 2004 y el primero desde el anuncio de ETA. “No es hora de reproches ni de hablar de la credibilidad del presidente del gobierno”, dijo.
Sonoro traspié
Rajoy, que ha venido fustigando en los últimos tres años la política antiterrorista de Zapatero, moderó muchísimo sus críticas, aunque sin bajar demasiado la guardia. Una equivocación suya, en un momento casi solemne de su intervención ante la prensa, fue muy comentada. “Quiero transmitirles a los españoles este mensaje: ETA es una gran nación...”, dijo, e inmediatamente se corrigió y dijo la frase prevista, que era: “España es una gran nación”, lógicamente.
El gobierno considera que se ha dado un primer paso importante para recuperar la confianza y para trabajar con la mayor unidad posible. “Zapatero ha trasladado su voluntad de reforzar todos los elementos del Estado de derecho para acabar con el terrorismo de manera clara y firme, mediante la acción policial, la acción judicial, la cooperación internacional y la unidad de todos los demócratas”, afirmó un vocero oficial, abriendo así el abanico al resto de las fuerzas políticas que, a diferencia del PP, apoyaron la política antiterrorista de Zapatero. (AFP-NA)
“Le he dicho que lo apoyaré si su objetivo es la derrota de ETA”, insistió el jefe del PP, que nunca apoyó el proceso de paz con ETA impulsado por Zapatero en un intento por poner fin a casi 40 años de violencia etarra que se ha cobrado 819 muertos. “No le he puesto condiciones”, afirmó tras el encuentro de más de hora y media que mantuvo con el líder socialista, el octavo entre ambos dirigentes desde 2004 y el primero desde el anuncio de ETA. “No es hora de reproches ni de hablar de la credibilidad del presidente del gobierno”, dijo.
Sonoro traspié
Rajoy, que ha venido fustigando en los últimos tres años la política antiterrorista de Zapatero, moderó muchísimo sus críticas, aunque sin bajar demasiado la guardia. Una equivocación suya, en un momento casi solemne de su intervención ante la prensa, fue muy comentada. “Quiero transmitirles a los españoles este mensaje: ETA es una gran nación...”, dijo, e inmediatamente se corrigió y dijo la frase prevista, que era: “España es una gran nación”, lógicamente.
El gobierno considera que se ha dado un primer paso importante para recuperar la confianza y para trabajar con la mayor unidad posible. “Zapatero ha trasladado su voluntad de reforzar todos los elementos del Estado de derecho para acabar con el terrorismo de manera clara y firme, mediante la acción policial, la acción judicial, la cooperación internacional y la unidad de todos los demócratas”, afirmó un vocero oficial, abriendo así el abanico al resto de las fuerzas políticas que, a diferencia del PP, apoyaron la política antiterrorista de Zapatero. (AFP-NA)







