Contundente triunfo del partido de Sarkozy en Francia

Los electores volvieron a darle un voto de confianza a su flamante presidente, ante la impotencia de la izquierda francesa. Un claro vencedor.

PREOCUPADO. El primer secretario socialista, François Hollande, cree que la elevada abstención perjudicó a su sector. REUTERS
PREOCUPADO. El primer secretario socialista, François Hollande, cree que la elevada abstención perjudicó a su sector. REUTERS
11 Junio 2007
PARIS, Francia.- Francia volvió a decir sí a su nuevo presidente, Nicolas Sarkozy, cuyo partido conservador, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), fue el claro vencedor de la primera ronda de las elecciones legislativas de ayer, una tendencia que los socialistas no podrán frenar en la segunda vuelta.

Con la vista puesta en el próximo domingo, derecha e izquierda continuaron su campaña para estos comicios, de los que emanará una nueva Cámara de Diputados para un mandato de cinco años.

En la primera vuelta, obtuvieron la mayoría absoluta, es decir que fueron elegidos sin necesidad de una segunda ronda, 110 diputados sobre 577. Todos menos uno son de derecha, lo cual muestra la amplitud de la victoria de la UMP. Según las previsiones, el partido de Sarkozy podría llegar, junto a sus aliados, a 500 escaños.

La izquierda busca apoyo
Los socialistas, que podrían conseguir entre 60 y 185 escaños junto a sus aliados, comenzaron desde ya a movilizar a sus adeptos para que acudan a votar el próximo domingo.

“Frente a una derecha unida, tiene que haber una unión de toda la izquierda y de todos los republicanos”, pidió hoy el primer secretario socialista, François Hollande, que consideró que la elevada abstención, del 40%, los perjudicó.

Ante el riesgo de una nueva bofetada en las urnas, diversos portavoces socialistas abrieron las puertas al centrista François Bayrou, cuyo partido, el Movimiento Demócrata, conseguiría entre cero y cuatro escaños.

“Ya no se trata de que los socialistas consigan algunos diputados más. Si dejamos a la UMP tener una mayoría tan amplia, habrá consecuencias para todos los franceses”, consideró Hollande.

Modestia
Tras conocer los resultados y por orden de Sarkozy, la derecha quiso mostrar una inusitada modestia. No hubo fiesta, el presidente no apareció ante las cámaras y los miembros de su partido evitaron declaraciones triunfalistas, comenzando por el primer ministro, François Fillon, que fue elegido diputado en la primera vuelta.

Los franceses alejaron ayer cualquier riesgo de cohabitación entre un mandatario de derecha y una Cámara dominada por la izquierda y mostraron una coherencia con respecto al voto emitido en las presidenciales de abril y mayo.

Si los resultados de los institutos de sondeos se confirman el próximo domingo, Sarkozy y Fillon, tendrán vía libre para poner en práctica su ambicioso plan de reformas prometido tras la investidura.

En este programa hay importantes transformaciones fiscales, leyes de prevención de la delincuencia o de control de la inmigración contempladas con agrado por una inmensa mayoría de ciudadanos.

Las elecciones del domingo hicieron vislumbrar también una Cámara bipartidista, en la que los pequeños partidos quedarán reducidos a su mínima expresión. (AFP-NA)


Tamaño texto
Comentarios