11 Junio 2007 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra/ BAGDAD, Irak.- Gordon Brown, el futuro primer ministro británico, realizó hoy una visita sorpresa a Irak para entrevistarse con el jefe del gobierno iraquí y con representantes de altos cargos militares de Gran Bretaña y de Estados Unidos.
Brown, quien relevará a Tony Blair probablemente a fines de este mes, dijo que quería hablar con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, sobre las posibilidades de reconciliación política y las perspectivas económicas de Irak.
"Brown está en Bagdad para recopilar datos que respaldarán las decisiones que debe adoptar respecto de ese país en los próximos meses", explicó una portavoz de la embajada británica.
El actual ministro de Finanzas dijo a los periodistas que viajaban con él: "esto es más una valoración que otra cosa, un viaje para recopilar datos".
Brown ha admitido que se cometieron errores en Irak, pero descartó una retirada inmediata de las tropas británicas. No obstante, los medios han especulado con que el funcionario pueda acelerar el proceso de repliegue de las tropas para apaciguar la ira pública por una guerra que causó la muerte de 150 militares británicos.
Esta es la segunda visita de Brown a Irak. Por motivos de seguridad no se había hecho público el viaje, teniendo en cuenta que en la última visita de Blair a ese país cayeron proyectiles de mortero a 100 metros de donde se encontraba el todavía primer ministro. (DPA-Reuters)
Brown, quien relevará a Tony Blair probablemente a fines de este mes, dijo que quería hablar con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, sobre las posibilidades de reconciliación política y las perspectivas económicas de Irak.
"Brown está en Bagdad para recopilar datos que respaldarán las decisiones que debe adoptar respecto de ese país en los próximos meses", explicó una portavoz de la embajada británica.
El actual ministro de Finanzas dijo a los periodistas que viajaban con él: "esto es más una valoración que otra cosa, un viaje para recopilar datos".
Brown ha admitido que se cometieron errores en Irak, pero descartó una retirada inmediata de las tropas británicas. No obstante, los medios han especulado con que el funcionario pueda acelerar el proceso de repliegue de las tropas para apaciguar la ira pública por una guerra que causó la muerte de 150 militares británicos.
Esta es la segunda visita de Brown a Irak. Por motivos de seguridad no se había hecho público el viaje, teniendo en cuenta que en la última visita de Blair a ese país cayeron proyectiles de mortero a 100 metros de donde se encontraba el todavía primer ministro. (DPA-Reuters)







