11 Junio 2007 Seguir en 
París.- La coalición gubernamental del presidente francés, Nicolas Sarkozy, ganó ayer claramente la primera vuelta de los comicios parlamentarios, según los cómputos iniciales de tres consultoras dados a conocer por la televisión local. De acuerdo con estos datos, la alianza, integrada por el conservador UMP con el Nuevo Centro, logró entre el 45,6% y el 46,4% de los votos. De esta manera, el gobierno se quedaría con entre 383 y 501 escaños del nuevo Parlamento, de un total de 577 bancas, y alcanzaría una mayoría de dos tercios a tres cuartos para su programa de reformas.
Los socialistas alcanzaron entre 120 y 160 bancas, con alrededor del 36% de los sufragios. En total, la izquierda obtuvo menos del 40%. El nuevo partido de centro Movimiento Democrático (MoDem) logró con el 7,3%, entre uno y cuatro escaños. El Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen, de extrema derecha, no tiene perspectivas de una banca con alrededor de un 5%.
El primer ministro François Fillon valoró los comicios de ayer como la “confirmación de la voluntad de los franceses de darle un nuevo rumbo a Francia”. El ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, calificó la victoria de voto de confianza y demanda de las anunciadas reformas.
El ministro de Economía, Jean-Louis Borloo, señaló: “el pueblo francés, incluyendo a gran parte de la izquierda, quiere ofrecerle al gobierno un Parlamento para trabajar en armonía”. El jefe socialista Francois Hollande convocó a los electores a no dejarse desanimar, sino movilizarse para la segunda vuelta.
Hollande consideró que todo depende de la participación el 17 de junio. “La derecha quiso desmotivar a los electores”, apuntó, y añadió que ahora es el momento de limitar el poder del UMP.
Por su parte, la candidata socialista Ségoléne Royal también convocó a movilizarse para la segunda vuelta. Muchos de sus electores quedaron tristes y decepcionados tras su derrota en los comicios presidenciales, según dijo en la televisón. Dijo que tenía un mensaje muy sencillo para sus votantes: “vayan a votar, para que haya un equilibrio en el poder”.
La democracia necesita una izquierda que controle, una izquierda que haga propuestas, según Royal. “La democracia los necesita Confío en ustedes el próximo domingo”, añadió.
En la segunda vuelta decisiva competirán los candidatos que ayer conseguieron al menos el 12,5% de sufragios en los distritos donde nadie obtuvo la mayoría absoluta.
Un total de 44,4 millones de personas, de ellas un millón en los territorios de ultramar, fueron convocadas a elegir a los 577 diputados de la Asamblea Nacional de París, que ya a inicios de julio se reunirá en sesión extraordinaria para decidir importantes reformas fiscales y sociales. De todas formas, cinco semanas después de las elecciones presidenciales, los franceses parecen tener poco interés en los comicios parlamentarios. Institutos de investigación pronosticaron una abstención récord de entre 37% y 40%.
En los comicios de hace cinco años, la participación electoral era del 50,23% a dos horas del cierre, mientras que en la primera vuelta de las elecciones presidenciales hace siete semanas fue del 73,63%.
Los votantes se mantuvieron lejos de las urnas en los tres departamentos del Caribe, donde la elección tuvo lugar el sábado. La Guyana Francesa, Guadalupe y Martinique registraron abstenciones récord de entre 60% y 65,9%. El primer resultado provisional oficial de la primera ronda no se espera antes del mediodía de hoy.
Sarkozy había convocado a los electores a darle una amplia base para el anunciado quiebre con la política actual. La oposición había recordado a los electores la necesidad de pluralidad en la Asamblea Nacional. (DPA)
Los socialistas alcanzaron entre 120 y 160 bancas, con alrededor del 36% de los sufragios. En total, la izquierda obtuvo menos del 40%. El nuevo partido de centro Movimiento Democrático (MoDem) logró con el 7,3%, entre uno y cuatro escaños. El Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen, de extrema derecha, no tiene perspectivas de una banca con alrededor de un 5%.
El primer ministro François Fillon valoró los comicios de ayer como la “confirmación de la voluntad de los franceses de darle un nuevo rumbo a Francia”. El ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, calificó la victoria de voto de confianza y demanda de las anunciadas reformas.
El ministro de Economía, Jean-Louis Borloo, señaló: “el pueblo francés, incluyendo a gran parte de la izquierda, quiere ofrecerle al gobierno un Parlamento para trabajar en armonía”. El jefe socialista Francois Hollande convocó a los electores a no dejarse desanimar, sino movilizarse para la segunda vuelta.
Hollande consideró que todo depende de la participación el 17 de junio. “La derecha quiso desmotivar a los electores”, apuntó, y añadió que ahora es el momento de limitar el poder del UMP.
Por su parte, la candidata socialista Ségoléne Royal también convocó a movilizarse para la segunda vuelta. Muchos de sus electores quedaron tristes y decepcionados tras su derrota en los comicios presidenciales, según dijo en la televisón. Dijo que tenía un mensaje muy sencillo para sus votantes: “vayan a votar, para que haya un equilibrio en el poder”.
La democracia necesita una izquierda que controle, una izquierda que haga propuestas, según Royal. “La democracia los necesita Confío en ustedes el próximo domingo”, añadió.
En la segunda vuelta decisiva competirán los candidatos que ayer conseguieron al menos el 12,5% de sufragios en los distritos donde nadie obtuvo la mayoría absoluta.
Un total de 44,4 millones de personas, de ellas un millón en los territorios de ultramar, fueron convocadas a elegir a los 577 diputados de la Asamblea Nacional de París, que ya a inicios de julio se reunirá en sesión extraordinaria para decidir importantes reformas fiscales y sociales. De todas formas, cinco semanas después de las elecciones presidenciales, los franceses parecen tener poco interés en los comicios parlamentarios. Institutos de investigación pronosticaron una abstención récord de entre 37% y 40%.
En los comicios de hace cinco años, la participación electoral era del 50,23% a dos horas del cierre, mientras que en la primera vuelta de las elecciones presidenciales hace siete semanas fue del 73,63%.
Los votantes se mantuvieron lejos de las urnas en los tres departamentos del Caribe, donde la elección tuvo lugar el sábado. La Guyana Francesa, Guadalupe y Martinique registraron abstenciones récord de entre 60% y 65,9%. El primer resultado provisional oficial de la primera ronda no se espera antes del mediodía de hoy.
Sarkozy había convocado a los electores a darle una amplia base para el anunciado quiebre con la política actual. La oposición había recordado a los electores la necesidad de pluralidad en la Asamblea Nacional. (DPA)







