09 Junio 2007 Seguir en 
MADRID.- Arnaldo Otegi, líder del ilegalizado partido vasco Batasuna -el brazo político de ETA- fue detenido ayer en San Sebastián e ingresado en una prisión del País Vasco para purgar una condena por enaltecimiento del terrorismo.
El arresto ordenado por la Audiencia Nacional se produjo tres días después de que ETA declaró el fin de la tregua decretada hace 14 meses, y coincide con otras medidas adoptadas contra el grupo armado vasco. El martes, un día después del anuncio del fin del alto el fuego, el preso etarra José Ignacio de Juana Chaos, que se reponía de una huelga de hambre de más de 100 días, fue reenviado a la cárcel. Y al día siguiente, tres presuntos ´miembros de ETA fueron detenidos en el sur de Francia por policías galos y españoles.
Por suma de condenas
La Justicia actuó con discreción y rapidez para detener a Otegi en momentos en que se dirigía a una rueda de prensa. Poco antes, el Tribunal Supremo había confirmado, en fallo unánime, una condena a 15 meses de prisión por apología del terrorismo. Los hechos que justificaron la condena se remontan a diciembre de 2003, cuando Otegi, durante el homenaje a un etarra muerto hace 29 años , llamó a apoyar a ETA. Otegi, que podrá apelar el fallo ante el Tribunal Constitucional, ya fue condenado anteriormente a un año de cárcel por injuriar al rey Juan Carlos, a quien llamó “jefe de los torturadores”. Las condenas pueden quedar en suspenso si no superan los dos años. Pero sumando las dos condenas, se excede en tres meses ese límite.
El Partido Popular (PP), que rechazó en todo momento el proceso de diálogo con ETA, manifestó que el arresto acredita que Otegi ni era hombre de paz ni podía ser interlocutor de nada, en referencia al papel que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapataro le adjudicó durante su diálogo con ETA. (DPA)
El arresto ordenado por la Audiencia Nacional se produjo tres días después de que ETA declaró el fin de la tregua decretada hace 14 meses, y coincide con otras medidas adoptadas contra el grupo armado vasco. El martes, un día después del anuncio del fin del alto el fuego, el preso etarra José Ignacio de Juana Chaos, que se reponía de una huelga de hambre de más de 100 días, fue reenviado a la cárcel. Y al día siguiente, tres presuntos ´miembros de ETA fueron detenidos en el sur de Francia por policías galos y españoles.
Por suma de condenas
La Justicia actuó con discreción y rapidez para detener a Otegi en momentos en que se dirigía a una rueda de prensa. Poco antes, el Tribunal Supremo había confirmado, en fallo unánime, una condena a 15 meses de prisión por apología del terrorismo. Los hechos que justificaron la condena se remontan a diciembre de 2003, cuando Otegi, durante el homenaje a un etarra muerto hace 29 años , llamó a apoyar a ETA. Otegi, que podrá apelar el fallo ante el Tribunal Constitucional, ya fue condenado anteriormente a un año de cárcel por injuriar al rey Juan Carlos, a quien llamó “jefe de los torturadores”. Las condenas pueden quedar en suspenso si no superan los dos años. Pero sumando las dos condenas, se excede en tres meses ese límite.
El Partido Popular (PP), que rechazó en todo momento el proceso de diálogo con ETA, manifestó que el arresto acredita que Otegi ni era hombre de paz ni podía ser interlocutor de nada, en referencia al papel que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapataro le adjudicó durante su diálogo con ETA. (DPA)







