08 Junio 2007 Seguir en 
SEUL.- Corea del Norte disparó hasta dos misiles de corto alcance frente a su costa occidental, dijo la agencia de noticias surcoreana Yonhap, que agregó que se trata del segundo lanzamiento llevado a cabo en varias semanas. Las pruebas con misiles desataron fuertes críticas en Washington.
“Lo que he sido avisado es que (era) una prueba de misil de crucero”, dijo el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Stephen Hadley.
El lanzamiento se llevó a cabo un día después de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, dijeron, tras un encuentro bilateral, que su paciencia tiene límites frente al incumplimiento del acuerdo de desarme nuclear firmado por Corea del Norte.
Un funcionario del Ministerio de Defensa surcoreano confirmó que el Estado comunista había disparado al menos un misil, pero no podía especificar una cantidad exacta o el tipo de estos. El portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Gordon Johndroe dijo que la prueba de misiles de Corea del Norte “no era constructiva” y que Pyongyang debería enfocarse en desmantelar su programa nuclear.
“Estados Unidos y nuestros aliados creemos que Corea del Norte debería frenar sus pruebas de misiles”, dijo Johndroe en un comunicado a periodistas en la cumbre del Grupo de los Ocho (G8).
El temor latente
El primer ministro japones llamó a sus compañeros líderes del G-8 a mantener la presión sobre Corea del Norte por su programa nuclear, dijeron funcionarios japoneses.
“No podemos permitir el desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte”, dijo un funcionario citando a Abe al comienzo del almuerzo de trabajo en, Alemania. Varios líderes estuvieron de acuerdo con Abe, dijeron los funcionarios. “La sociedad internacional debería enviar un mensaje claro a Corea del Norte”, agregó el funcionario. (Reuters)
“Lo que he sido avisado es que (era) una prueba de misil de crucero”, dijo el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Stephen Hadley.
El lanzamiento se llevó a cabo un día después de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, dijeron, tras un encuentro bilateral, que su paciencia tiene límites frente al incumplimiento del acuerdo de desarme nuclear firmado por Corea del Norte.
Un funcionario del Ministerio de Defensa surcoreano confirmó que el Estado comunista había disparado al menos un misil, pero no podía especificar una cantidad exacta o el tipo de estos. El portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Gordon Johndroe dijo que la prueba de misiles de Corea del Norte “no era constructiva” y que Pyongyang debería enfocarse en desmantelar su programa nuclear.
“Estados Unidos y nuestros aliados creemos que Corea del Norte debería frenar sus pruebas de misiles”, dijo Johndroe en un comunicado a periodistas en la cumbre del Grupo de los Ocho (G8).
El temor latente
El primer ministro japones llamó a sus compañeros líderes del G-8 a mantener la presión sobre Corea del Norte por su programa nuclear, dijeron funcionarios japoneses.
“No podemos permitir el desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte”, dijo un funcionario citando a Abe al comienzo del almuerzo de trabajo en, Alemania. Varios líderes estuvieron de acuerdo con Abe, dijeron los funcionarios. “La sociedad internacional debería enviar un mensaje claro a Corea del Norte”, agregó el funcionario. (Reuters)







