Los españoles se preparan para tiempos de terror

Alerta roja en los organismos de seguridad. El jefe de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fracasó en su intento de llegar a una solución política con la banda armada.

06 Junio 2007
MADRID.- Las fuerzas de seguridad temen un atentado del grupo armado vasco ETA, que a partir de hoy hizo efectiva la ruptura del alto el fuego que había mantenido durante 14 meses. La organización separatista declaró que ha reactivado todos los frentes de la lucha armada, por lo que los cuerpos de seguridad españoles se encuentran en máxima alerta.
Con el fin de la tregua se acabaron las esperanzas del presidente del gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, de solucionar en el corto plazo el conflicto vasco, lo que fue interpretado por analistas como una derrota política personal. “ETA vuelve a equivocarse”, declaró ayer el jefe del gobierno en un intento por tomar la iniciativa. “La decisión de ETA va radicalmente en la dirección contraria al camino que desea la sociedad vasca y la española, que es el de la paz”, afirmó.
Al llegar al poder en abril de 2004, Zapatero había priorizado un proceso político y una solución negociada a 40 años de atentados por parte del grupo separatista armado. Esta esperanza se apoyaba desde marzo de 2006 en el histórico alto el fuego permanente decretado por ETA. Además, Zapatero había abierto negociaciones políticas en el País Vasco (norte) para tratar el futuro institucional de esta región, que ya dispone de un amplio estatuto de autonomía.

Las trabas
Pero la apuesta tenía que hacer frente a dos grandes dificultades: la oposición radical del Partido Popular (PP, derecha), y la dificultad de negociar con ETA debido a la intransigencia política del grupo armado, que desde su creación lucha por la independencia de un gran País Vasco, que englobe las tres provincias del País Vasco español, la región de Navarra y el País Vasco francés. El PP, liderado por Mariano Rajoy, siempre ha criticado abiertamente el intento de negociación de Zapatero, percibida por los conservadores como una amenaza a la unidad de España.

El golpe mortal
El intento de negociación se basaba en una autorización del Parlamento, en mayo de 2005, para que el gobierno iniciara un diálogo con ETA si el grupo armado manifestaba claramente su intención de renunciar a la violencia. Zapatero vio sus esperanzas frustradas tras el sorpresivo atentado mortal perpetrado el 30 de diciembre contra el aeropuerto de Madrid. Se declaró desde entonces más determinado que nunca a lograr la paz en el País Vasco, pero poniendo como requisito ineludible el abandono previo y definitivo de las armas.
Ayer, en una declaración institucional, Zapatero pidió el respaldo unánime de todas las fuerzas democráticas, pero Rajoy eludió ofrecérselo. El líder del PP exige que el jefe de gobierno rectifique primero su política antiterrorista y declare que no habrá una nueva negociación con el grupo armado. (DPA)

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