Mataron a seis soldados de Estados Unidos en Irak

Los efectivos militares fueron ultimados en atentados con artefactos explosivos y en patrullajes de rutina, en diferentes lugares del país.

CONTROLES DIARIOS. Soldados de EE.UU. realizan requisas en Bagdad.  REUTERS
CONTROLES DIARIOS. Soldados de EE.UU. realizan requisas en Bagdad. REUTERS
04 Junio 2007
Bagdad.- Combatientes iraquíes mataron en un solo día a seis soldados estadounidenses, en atentados perpetrados con artefactos explosivos, mientras otras 19 personas murieron y 35 quedaron heridas en varios ataques en Diyala. Dos de los soldados estadounidenses murieron al estallar una bomba en la provincia de Nínive, mientras otro falleció víctima de un atentado suicida cuando, al intentar interrogar a dos hombres de apariencia sospechosa cerca de una mezquita bagdadí, uno de ellos se voló por los aires.
El cuarto murió al ser alcanzado por la deflagración de una bomba de fabricación casera, mientras los otros dos cayeron en enfrentamientos: uno de ellos cuando patrullaba en el sur de la capital y el otro en Diyala, informó la cúpula militar de EE.UU.
En tanto, otra sangrienta jornada se vivió ayer en Diyala, en la zona de Bakuba, a unos 60 kilómetros al noreste de Bagdad, donde murieron 14 personas y otras 25 resultaron heridas, luego que un coche bomba estalló al paso de una patrulla. En otro incidente cercano, cinco personas murieron y 10 resultaron heridas cuando hombres armados atacaron varios ómnibus de pasajeros.
Las autoridades locales indicaron que los atacantes erigieron un falso punto de control en la carretera entre Jalis y Bakuba. Cuando algunos autobuses no pararon, abrieron fuego de inmediato contra ellos y mataron a algunos de los pasajeros, todos civiles.
Por otro lado, el clérigo radical chiita Moqtada al Sader, al que Washington responsabiliza del fracaso estadounidense en ganar el control de Irak, rechazó un llamado a abrir diálogo directo con militares estadounidenses y acusó a los norteamericanos de un complot para asesinarlo.
En una entrevista realizada en la ciudad iraquí de Kufa, Al Sader dijo: “es seguro que los estadounidenses todavía me quieren muerto y aún siguen tratando de asesinarme”. Respecto del despliegue de tropas en Irak, encabezadas por Estados Unidos, señaló: “yo soy un iraquí, soy un musulmán, soy libre y rechazo todas las formas de ocupación”. (Télam-DPA)

Tamaño texto
Comentarios