04 Junio 2007 Seguir en 
TEHERAN, Irán.- El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, señaló ayer que los libaneses y los palestinos oprimieron el "botón de cuenta regresiva" para ponerle fin a Israel.
El jefe de Estado iraní, que hace dos años generó indignación en Occidente cuando manifestó que Israel debía ser borrado del mapa, mencionó en varias ocasiones la destrucción del Estado judío, aunque sostiene que Irán no es una amenaza.
"Con la ayuda de Alá, el botón de cuenta regresiva para la destrucción del Estado sionista fue oprimido por las manos de niños libaneses y palestinos", declaró en un discurso. "Mediante la voluntad de Alá, presenciaremos la destrucción de ese régimen en un futuro cercano", añadió el mandatario iraní.
Ahmadinejad habló un día antes del aniversario de la muerte -en 1989- del ayatollah Ruhollah Khomeini, fundador de la República Islámica y cuyas palabras reiteró cuando se refirió a que Israel debe ser borrado del mapa.
El polémico presidente iraní catalogó la guerra del verano boreal pasado entre Hezbollah e Israel como una victoria para el grupo apoyado por Irán. Teherán también alabó a los palestinos, por lo que califica como resistencia a la ocupación israelí.
Estos comentarios provocaron consternación en Israel y en Occidente, que también teme que Irán intente construir un arsenal atómico bajo la fachada de un plan nuclear para uso civil.
Aunque Ahmadinejad dijo que Irán no es una amenaza para Israel, funcionarios iraníes señalaron que Teherán respondería rápido a cualquier ataque israelí.
En tanto, el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Mohammad Ali Hosseini, aseguró que ni otra sanción de Naciones Unidas ni los esfuerzos de EEUU para aislar a Irán impedirán que Teherán siga adelante con su programa nuclear.
Desde diciembre, la ONU impuso dos rondas de sanciones contra Irán y Washington amenazó con más medidas a menos de que Teherán cumpla con la demanda de frenar el enriquecimiento de uranio, la parte del programa atómico que más preocupa a Occidente. (Reuter-DPA)
Tel Aviv.- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, señaló ayer en su reunión de gabinete semanal en Jerusalén que Israel continuará con sus operaciones militares contra los extremistas palestinos, pese a una oferta de tregua de Hamas. "No tenemos intención de negociar con los islamistas, sino que se seguirá actuando de forma incesante", añadió en una jornada en la que las tropas israelíes mataron a un palestino en Yenin y cuatro soldados israelíes fueron heridos en un ataque desde Franja de Gaza.
Olmert hizo el anuncio a pesar de la oferta de tregua que realizó el sábado la organización radical islámica Hamas, que prometió parar los ataques con misiles desde Gaza contra el sur de Israel, a cambio de que el Estado judío deje de matar a sus líderes. En la noche del sábado soldados israelíes mataron a un hombre armado en la ciudad palestina de Yenin. El palestino era un miembro de las Brigadas de Mártires de Al Aqsa, el brazo armado del grupo Al Fatah del presidente Mahmud Abbas. (Reuter)
El jefe de Estado iraní, que hace dos años generó indignación en Occidente cuando manifestó que Israel debía ser borrado del mapa, mencionó en varias ocasiones la destrucción del Estado judío, aunque sostiene que Irán no es una amenaza.
"Con la ayuda de Alá, el botón de cuenta regresiva para la destrucción del Estado sionista fue oprimido por las manos de niños libaneses y palestinos", declaró en un discurso. "Mediante la voluntad de Alá, presenciaremos la destrucción de ese régimen en un futuro cercano", añadió el mandatario iraní.
Ahmadinejad habló un día antes del aniversario de la muerte -en 1989- del ayatollah Ruhollah Khomeini, fundador de la República Islámica y cuyas palabras reiteró cuando se refirió a que Israel debe ser borrado del mapa.
El polémico presidente iraní catalogó la guerra del verano boreal pasado entre Hezbollah e Israel como una victoria para el grupo apoyado por Irán. Teherán también alabó a los palestinos, por lo que califica como resistencia a la ocupación israelí.
Estos comentarios provocaron consternación en Israel y en Occidente, que también teme que Irán intente construir un arsenal atómico bajo la fachada de un plan nuclear para uso civil.
Aunque Ahmadinejad dijo que Irán no es una amenaza para Israel, funcionarios iraníes señalaron que Teherán respondería rápido a cualquier ataque israelí.
En tanto, el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Mohammad Ali Hosseini, aseguró que ni otra sanción de Naciones Unidas ni los esfuerzos de EEUU para aislar a Irán impedirán que Teherán siga adelante con su programa nuclear.
Desde diciembre, la ONU impuso dos rondas de sanciones contra Irán y Washington amenazó con más medidas a menos de que Teherán cumpla con la demanda de frenar el enriquecimiento de uranio, la parte del programa atómico que más preocupa a Occidente. (Reuter-DPA)
Tel Aviv no cesará sus operaciones contra Hamas
Tel Aviv.- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, señaló ayer en su reunión de gabinete semanal en Jerusalén que Israel continuará con sus operaciones militares contra los extremistas palestinos, pese a una oferta de tregua de Hamas. "No tenemos intención de negociar con los islamistas, sino que se seguirá actuando de forma incesante", añadió en una jornada en la que las tropas israelíes mataron a un palestino en Yenin y cuatro soldados israelíes fueron heridos en un ataque desde Franja de Gaza.
Olmert hizo el anuncio a pesar de la oferta de tregua que realizó el sábado la organización radical islámica Hamas, que prometió parar los ataques con misiles desde Gaza contra el sur de Israel, a cambio de que el Estado judío deje de matar a sus líderes. En la noche del sábado soldados israelíes mataron a un hombre armado en la ciudad palestina de Yenin. El palestino era un miembro de las Brigadas de Mártires de Al Aqsa, el brazo armado del grupo Al Fatah del presidente Mahmud Abbas. (Reuter)







