Otra manifestación pidió la restitución del canal RCTV

La SIP denunció maniobras de tres gobiernos. Un directivo de la SIP sugirió a los medios "no caer en el juego, en la diatriba ni en el antagonismo y terminar haciendo oposición".

04 Junio 2007
Caracas.- Miles de manifestantes opositores marcharon ayer hasta el centro de la capital venezolana para pedir la restitución del canal Radio Caracas Televisión (RCTV), cuya señal se extinguió hace una semana al vencer su licencia de transmisión. La marcha multicolor contrastó con la movilización que hicieron el sábado los simpatizantes del presidente Hugo Chávez, respaldando la medida de no renovar la concesión de RCTV, en la que predominó el color rojo.
La manifestación salió del este de la ciudad hasta la sede de la Defensoría del Pueblo, en el centro, donde entregaron un documento en el que piden a la institución que defienda los derechos civiles. Se vieron pancartas y banderas con los símbolos de RCTV, un canal que operó 53 años y que fue acusado por el gobierno de golpista y de imponer una tiranía mediática.
El opositor Comando Nacional de la Resistencia (CNR) convocó la movilización para exigir la defensa de la libertad de expresión, que según sostiene fue violada con la salida del aire del RCTV.
Antonio Ledezma, dirigente de CNR, advirtió que si el gobierno quiere sacar al pueblo de las calles debería devolverle la señal a RCTV, al sugerir que las marchan continuarán. Igualmente, denunció las amenazas del gobierno contra el canal de noticias Globovisión. Paralelamente, decenas de estudiantes se concentraron a las puertas del canal privado Venevisión, del potentado Diego Cisneros, para manifestar contra la actitud de la televisora de obviar las informaciones sobre lo ocurrido con RCTV. Los estudiantes se pusieron mordazas en la boca para simbolizar el silencio del canal.
En tanto, el argentino Ricardo Trotti, director de Libertad de prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), señaló que los roces oficiales con la prensa en Bolivia, en Ecuador y en Venezuela hacen parte de una estrategia de esos gobiernos para minar la credibilidad de los medios frente a las denuncias de corrupción.
Desde Quito, Trotti agregó  que los gobiernos de los tres países tienen igual estrategia: quitarle la credibilidad a los medios, enfrentarlos con la ciudadanía y desprestigiar a ese organismo. (DPA-AFP)

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