02 Junio 2007 Seguir en 
ROSTOCK, Alemania.- En la mayor manifestación programada contra la cumbre de los países industrializados del grupo G8 en Alemania se produjeron hoy serios incidentes en el centro de la ciudad de Rostock con enfrentamientos entre la policía y grupos de manifestantes encapuchados.
Las escaramuzas se desataron cuando la policía cargó contra manifestantes que a su vez habían lanzado piedras contra los agentes. También hubo algunos destrozos en escaparates de comercios y automóviles utilizados como barricadas.
Según informaciones oficiales, más de cien policías resultaron heridos, "algunos de ellos con lesiones graves", informó un portavoz policial. De momento no se informó el número de heridos entre los manifestantes, ni tampoco cuántos detenidos hubo.
El grueso de la manifestación sin embargo se mantuvo ajena a los incidentes y las miles de personas marcharon pacíficamente por las calles de Rostock, protestando contra la cumbre del G8 en el balneario de Heiligendamm, la semana que viene.
Los organizadores de la marcha de protesta, que reunió a los más diversos sectores políticos y sociales bajo el lema "Otro mundo es posible", calcularon una asistencia de unas 80.000 personas.
La marcha fue convocada por un amplio abanico de organizaciones, que van desde pacifistas, ecologistas, antiimperialistas, la red antiglobalización Attac, diversas organizaciones eclesiásticas juveniles hasta militantes de ultraizquierda.
Las exigencias de los grupos convocantes fueron múltiples, reflejando la diversidad política de los organizadores. Así, algunos exigían mayor eficiencia en las medidas contra el cambio climático, otros controles internacionales más estrictos que limiten el poder de grupos económicos y financieros, mientras que otros pedían poner mayor atención a los problemas de ¡frica, uno de los temas que tocarán los líderes del G8.
La policía había desplegado un vasto operativo de seguridad con unos 13.000 efectivos. En el perímetro céntrico de la ciudad portuaria de Rostock se realizaron controles de manifestantes, lo mismo que en trenes y autobuses que se dirigen a la ciudad.
La cumbre del G8, a la que asistirán como invitados especiales cinco países emergentes, entre ellos México y Brasil, y los presidentes de varios países africanos, se celebrará del 6 al 8 de junio en Heiligendamm, balneario sobre las costas del?mar Báltico que fue completamente aislado bajo fuertes medidas de seguridad.
En Heiligendamm, ubicado a unos 25 kilómetros de Rostock, está vedado el ingreso a toda persona ajena a la cumbre y las autoridades han prohibido toda manifestación en las inmediaciones. También grupos de ultraderecha intentaron expresar su rechazo al G8.
La justicia, sin embargo, prohibió una marcha prevista por el Partido Nacionaldemócrata en la ciudad de Schwerin, ante lo cual sus activistas se replegaron y marcharon en diversas localidades vecinas. También hubo una reducida manifestación de neonazis en el centro de Berlín, en la que participaron unas 100 personas. (DPA)
Las escaramuzas se desataron cuando la policía cargó contra manifestantes que a su vez habían lanzado piedras contra los agentes. También hubo algunos destrozos en escaparates de comercios y automóviles utilizados como barricadas.
Según informaciones oficiales, más de cien policías resultaron heridos, "algunos de ellos con lesiones graves", informó un portavoz policial. De momento no se informó el número de heridos entre los manifestantes, ni tampoco cuántos detenidos hubo.
El grueso de la manifestación sin embargo se mantuvo ajena a los incidentes y las miles de personas marcharon pacíficamente por las calles de Rostock, protestando contra la cumbre del G8 en el balneario de Heiligendamm, la semana que viene.
Los organizadores de la marcha de protesta, que reunió a los más diversos sectores políticos y sociales bajo el lema "Otro mundo es posible", calcularon una asistencia de unas 80.000 personas.
La marcha fue convocada por un amplio abanico de organizaciones, que van desde pacifistas, ecologistas, antiimperialistas, la red antiglobalización Attac, diversas organizaciones eclesiásticas juveniles hasta militantes de ultraizquierda.
Las exigencias de los grupos convocantes fueron múltiples, reflejando la diversidad política de los organizadores. Así, algunos exigían mayor eficiencia en las medidas contra el cambio climático, otros controles internacionales más estrictos que limiten el poder de grupos económicos y financieros, mientras que otros pedían poner mayor atención a los problemas de ¡frica, uno de los temas que tocarán los líderes del G8.
La policía había desplegado un vasto operativo de seguridad con unos 13.000 efectivos. En el perímetro céntrico de la ciudad portuaria de Rostock se realizaron controles de manifestantes, lo mismo que en trenes y autobuses que se dirigen a la ciudad.
La cumbre del G8, a la que asistirán como invitados especiales cinco países emergentes, entre ellos México y Brasil, y los presidentes de varios países africanos, se celebrará del 6 al 8 de junio en Heiligendamm, balneario sobre las costas del?mar Báltico que fue completamente aislado bajo fuertes medidas de seguridad.
En Heiligendamm, ubicado a unos 25 kilómetros de Rostock, está vedado el ingreso a toda persona ajena a la cumbre y las autoridades han prohibido toda manifestación en las inmediaciones. También grupos de ultraderecha intentaron expresar su rechazo al G8.
La justicia, sin embargo, prohibió una marcha prevista por el Partido Nacionaldemócrata en la ciudad de Schwerin, ante lo cual sus activistas se replegaron y marcharon en diversas localidades vecinas. También hubo una reducida manifestación de neonazis en el centro de Berlín, en la que participaron unas 100 personas. (DPA)







