02 Junio 2007 Seguir en 
BOGOTA.- Unos 250 presos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que el gobierno pretende excarcelar por decisión del presidente, Alvaro Uribe, fueron trasladados de sus respectivas cárceles a la prisión de Normandía, en el municipio central de Chiquinquirá, como primer paso hacia su libertad definitiva. La medida obedece al propósito de buscar la liberación de todos los secuestrados que están en poder de los grupos armados ilegales, dijo el gobierno. Entre estos rehenes figura Ingrid Betancourt, la ex candidata presidencial franco-colombiana por cuya seguridad reclama Francia, y tres ciudadanos estadounidenses.Quienes se beneficien con la excarcelación deberán desmovilizarse, comprometerse a no volver a delinquir, trabajar por la paz y estar bajo la vigilancia o tutoría de un gobierno extranjero o de la Iglesia, señaló el gobierno. "Su permanencia en Chiquinquirá puede de una semana o quince días", declaró un vocero oficial. Entre los insurgentes no se encuentra Rodrigo Granda, el canciller de las FARC, que se negó a acogerse a la propuesta presidencial y del que se había dicho que sería uno de los primeros jefes rebeldes en ser liberados. (DPA)







