01 Junio 2007 Seguir en 
MADRID, España / LA HABANA, Cuba.- La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, llegó esta mañana a España en lo que pretendía ser un viaje para superar desencuentros, aunque sus primeras palabras fueron de reproche por la política española con Cuba.
“Los estados democráticos tienen la obligación de actuar democráticamente. Esto significa apoyar a la oposición en Cuba y no dar al régimen la idea de que pueden hacer una transición de una dictadura a otra”, manifestó Rice poco antes de aterrizar en la capital española.
Rice es la responsable estadounidense de mayor rango que visita al país desde que España retiró a los soldados de Irak en 2004, tras la elección de José Luis Rodríguez Zapatero, lo que enfrió las relaciones entre Washington y Madrid.
Estados Unidos mantiene una política de aislamiento con Cuba y su presidente Fidel Castro, mientras España favorece crear acuerdos con ese país. Rice también criticó a ese país por no cumplir una mayor actuación en Afganistán, donde tiene 690 efectivos. “Me gustaría ver que todos los aliados hacen más, y España está incluida en esa lista”, afirmó.
Consultado sobre las declaraciones de Rice, Zapatero intentó aminorar las diferencias e indicó que era “entendible y normal” que dos países tuvieran diferentes puntos de vista en algunos temas.
Ventana de oportunidad
Por otra parte, la mayoría de los cinco congresistas estadounidenses que durante cuatro días protagonizaron diversos encuentros en Cuba, coincide en que existe una ventana de oportunidad que no debería ser desaprovechada. “Llegó el momento de iniciar un diálogo con las autoridades cubanas”, opinaron, aunque la administración de George W. Bush no comparte ese punto de vista.
“Con las elecciones del año que viene en nuestro país y con los cambios que están ocurriendo en Cuba, podría haber llegado el momento adecuado para un mayor diálogo y apertura”, dijo el congresista por Carolina del Norte, Bob Etheridge.
Para el demócrata Marion Berry, de Arkansas, hay una explicación sencilla para la necesidad de conversar con Cuba: “se cazan más moscas con azúcar que con vinagre”.
Ambos congresistas respaldan las demandas de aliviar el embargo estadounidense contra Cuba. “Creo que necesitamos una apertura mucho más grande, puesto que han pasado más de 40 años y es hora de reconocer que a tan sólo 90 millas de casa existe una oportunidad para viajar, hacer negocios y tener relaciones”, opinó Etheridge.
“¿Cuántas veces se tiene la oportunidad de iniciar una amistad con una nación con la que no se tuvo una gran relación, sin riesgo para ninguna de las partes?”, concluyó Berry. (Reuters-DPA)
“Los estados democráticos tienen la obligación de actuar democráticamente. Esto significa apoyar a la oposición en Cuba y no dar al régimen la idea de que pueden hacer una transición de una dictadura a otra”, manifestó Rice poco antes de aterrizar en la capital española.
Rice es la responsable estadounidense de mayor rango que visita al país desde que España retiró a los soldados de Irak en 2004, tras la elección de José Luis Rodríguez Zapatero, lo que enfrió las relaciones entre Washington y Madrid.
Estados Unidos mantiene una política de aislamiento con Cuba y su presidente Fidel Castro, mientras España favorece crear acuerdos con ese país. Rice también criticó a ese país por no cumplir una mayor actuación en Afganistán, donde tiene 690 efectivos. “Me gustaría ver que todos los aliados hacen más, y España está incluida en esa lista”, afirmó.
Consultado sobre las declaraciones de Rice, Zapatero intentó aminorar las diferencias e indicó que era “entendible y normal” que dos países tuvieran diferentes puntos de vista en algunos temas.
Ventana de oportunidad
Por otra parte, la mayoría de los cinco congresistas estadounidenses que durante cuatro días protagonizaron diversos encuentros en Cuba, coincide en que existe una ventana de oportunidad que no debería ser desaprovechada. “Llegó el momento de iniciar un diálogo con las autoridades cubanas”, opinaron, aunque la administración de George W. Bush no comparte ese punto de vista.
“Con las elecciones del año que viene en nuestro país y con los cambios que están ocurriendo en Cuba, podría haber llegado el momento adecuado para un mayor diálogo y apertura”, dijo el congresista por Carolina del Norte, Bob Etheridge.
Para el demócrata Marion Berry, de Arkansas, hay una explicación sencilla para la necesidad de conversar con Cuba: “se cazan más moscas con azúcar que con vinagre”.
Ambos congresistas respaldan las demandas de aliviar el embargo estadounidense contra Cuba. “Creo que necesitamos una apertura mucho más grande, puesto que han pasado más de 40 años y es hora de reconocer que a tan sólo 90 millas de casa existe una oportunidad para viajar, hacer negocios y tener relaciones”, opinó Etheridge.
“¿Cuántas veces se tiene la oportunidad de iniciar una amistad con una nación con la que no se tuvo una gran relación, sin riesgo para ninguna de las partes?”, concluyó Berry. (Reuters-DPA)







