01 Junio 2007 Seguir en 
CARACAS.- Tras una jornada de relativa calma, el movimiento universitario volverá hoy a las calles para repudiar al gobierno por el cierre del canal RCTV, La cadena televisiva, de línea crítica contra la política del presidente, Hugo Chávez, salió del aire el domingo y desde entonces arreciaron las manifestaciones de protesta en Caracas y en las principales ciudades del país. Desde el martes, los chavistas intentan contrarrestar las protestas con marchas de apoyo al nuevo canal creado por el gobierno, que ocupó la frecuencia y los equipos de Radio Caracol (RCTV). Con 53 años de existencia, este medio se había convertido en un ícono de Venezuela.
La Asamblea Nacional, compuesta únicamente por diputados oficialistas, respaldó unánimemente la decisión del Poder Ejecutivo de no renovar la concesión a RCTV, pese a que los directivos del canal afirman que su licencia vencía en 2022. Por otra parte, voceros de los estudiantes que defienden la libertad de expresión negaron denuncias vertidas por parlamentarios y miembros del gobierno, que aseguran que los estudiantes están siendo manipulados por sectores de la oposición como parte de un plan desestabilizador que busca la caída de Chávez. “No sé por qué es tan difícil pensar que los estudiantes podemos tener ideas propias”, dijo un joven.
Por su parte, el Centro Carter expresó su preocupación por la posibilidad de que se produzca una escalada de la violencia, después de que se registraran choques que dejaron decenas de heridos y más de 100 estudiantes detenidos. “Al Centro Carter le preocupa que la no renovación de las concesiones de emisión televisiva por razones políticas generen autocensura y tengan un efecto negativo sobre la libertad de expresión”, dice un comunicado del organismo creado por el ex presidente de EEUU, James Carter. (Reuter)
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) deploró el bajo nivel de respuesta continental a lo que ocurre en Venezuela.
“Frente a una América latina que ve retroceder impávida las libertades republicanas, Venezuela se desliza hacia las experiencias que en el siglo XX dejaron tras de sí dolorosas huellas de militarismo, opresión, sufrimiento social y fracaso económico”, dice Adepa en un comunicado.
Hoy, salvo honrosas excepciones, la razón de Estado parece imponer el silencio a los gobiernos de América del Sur, en tanto que muchas organizaciones civiles reaccionan con tibieza frente al peligroso rumbo que toman los acontecimientos en un país que es socio del Mercosur, sostiene la asociación.
El crítico es un enemigo
En este cuadro de situación, Adepa expresa su opinión crítica respecto de actitudes y procedimientos del presidente, Hugo Chávez, “que parece ver en cada cuestionamiento la acción de un enemigo”, añade la nota. “El problema abarca a todo el continente -incluso a Estados Unidos, que luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001 estableció diversas restricciones a la prensa que todavía rigen- y se expresa con particular virulencia en Venezuela”, precisa.
“Adepa entiende que el recorte de la libertad de prensa, una característica de los procesos degradatorios de la democracia, ahoga los intercambios de una sociedad abierta y limita los análisis críticos que nutren toda dialéctica social superadora”, concluye.
La Asamblea Nacional, compuesta únicamente por diputados oficialistas, respaldó unánimemente la decisión del Poder Ejecutivo de no renovar la concesión a RCTV, pese a que los directivos del canal afirman que su licencia vencía en 2022. Por otra parte, voceros de los estudiantes que defienden la libertad de expresión negaron denuncias vertidas por parlamentarios y miembros del gobierno, que aseguran que los estudiantes están siendo manipulados por sectores de la oposición como parte de un plan desestabilizador que busca la caída de Chávez. “No sé por qué es tan difícil pensar que los estudiantes podemos tener ideas propias”, dijo un joven.
Por su parte, el Centro Carter expresó su preocupación por la posibilidad de que se produzca una escalada de la violencia, después de que se registraran choques que dejaron decenas de heridos y más de 100 estudiantes detenidos. “Al Centro Carter le preocupa que la no renovación de las concesiones de emisión televisiva por razones políticas generen autocensura y tengan un efecto negativo sobre la libertad de expresión”, dice un comunicado del organismo creado por el ex presidente de EEUU, James Carter. (Reuter)
Preocupa la tibia reacción en el continente
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) deploró el bajo nivel de respuesta continental a lo que ocurre en Venezuela.
“Frente a una América latina que ve retroceder impávida las libertades republicanas, Venezuela se desliza hacia las experiencias que en el siglo XX dejaron tras de sí dolorosas huellas de militarismo, opresión, sufrimiento social y fracaso económico”, dice Adepa en un comunicado.
Hoy, salvo honrosas excepciones, la razón de Estado parece imponer el silencio a los gobiernos de América del Sur, en tanto que muchas organizaciones civiles reaccionan con tibieza frente al peligroso rumbo que toman los acontecimientos en un país que es socio del Mercosur, sostiene la asociación.
El crítico es un enemigo
En este cuadro de situación, Adepa expresa su opinión crítica respecto de actitudes y procedimientos del presidente, Hugo Chávez, “que parece ver en cada cuestionamiento la acción de un enemigo”, añade la nota. “El problema abarca a todo el continente -incluso a Estados Unidos, que luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001 estableció diversas restricciones a la prensa que todavía rigen- y se expresa con particular virulencia en Venezuela”, precisa.
“Adepa entiende que el recorte de la libertad de prensa, una característica de los procesos degradatorios de la democracia, ahoga los intercambios de una sociedad abierta y limita los análisis críticos que nutren toda dialéctica social superadora”, concluye.







