31 Mayo 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, George W. Bush, propuso formalmente a Robert Zoellick, ex número dos del Departamento de Estado, para la presidencia del Banco Mundial (BM), luego de que un escándalo de favoritismo forzara a Paul Wolfowitz a renunciar. “Bob Zoellick tiene una larga y distinguida carrera en diplomacia y en desarrollo económico”, argumentó el presidente.
La nominación de Zoellick, que también fue el representante estadounidense de Comercio, debe ser confirmada por el Consejo de Administración de la institución que nuclea a 185 países. Tradicionalmente, EEUU nombra al presidente del BM, mientras que los países europeos eligen al titular del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Muchos países europeos se habían decepcionado en 2005 por la designación de Wolfowitz, ex secretario adjunto de Defensa y artífice de la guerra de Irak, como jefe del BM. Zoellick también apoyó la invasión que derrocó al dictador iraquí Saddam Hussein, pero esta vez las reacciones iniciales a su candidatura fueron de entusiasmo. Zoellick abandonó el cargo de número dos del Departamento de Estado en junio de 2006, para unirse a Goldman Sachs, después de haber dejado su impronta en temas de comercio internacional y en las delicadas relaciones con China.
Constructor de consensos
El director de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, dio su bienvenida al nombramiento del hombre que conoció en la mesa de negociaciones de la ronda de Doha, cuando Lamy era Comisario de Comercio de la Unión Europea, y Zoellick su contraparte estadounidense. “Siempre he apreciado su talento como constructor de consensos y su habilidad para tender una mano a los países en desarrollo”, dijo.
Francia, que encabezó la oposición internacional a la invasión de Irak en 2003, también saludó la candidatura. “Es el señor hombre adecuado para el cargo, pero deberá reconquistar la confianza de la comunidad internacional tras el escándalo de Wolfowitz”, dijo el canciller francés, Bernard Kouchner. Wolfowitz, de 63 años, renunció este mes a raíz de un escándalo de nepotismo y dejará el cargo el 30 de julio. Su presencia de dos años al frente del BM, el organismo financiero que afronta los problemas de la pobreza en el orden mundial, fue marcada por fuertes críticas a su agenda anticorrupción y a su estilo insular basado en la confianza a los aliados de Bush. Sin embargo, su caída se debió a una cuestión íntima y personal, como la de haber promovido el ascenso de su novia, Shaha Riza, con un sueldo excesivo y violatorio de las normas de ética, según lo determinó una investigación interna. (DPA-Reuter)
La nominación de Zoellick, que también fue el representante estadounidense de Comercio, debe ser confirmada por el Consejo de Administración de la institución que nuclea a 185 países. Tradicionalmente, EEUU nombra al presidente del BM, mientras que los países europeos eligen al titular del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Muchos países europeos se habían decepcionado en 2005 por la designación de Wolfowitz, ex secretario adjunto de Defensa y artífice de la guerra de Irak, como jefe del BM. Zoellick también apoyó la invasión que derrocó al dictador iraquí Saddam Hussein, pero esta vez las reacciones iniciales a su candidatura fueron de entusiasmo. Zoellick abandonó el cargo de número dos del Departamento de Estado en junio de 2006, para unirse a Goldman Sachs, después de haber dejado su impronta en temas de comercio internacional y en las delicadas relaciones con China.
Constructor de consensos
El director de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, dio su bienvenida al nombramiento del hombre que conoció en la mesa de negociaciones de la ronda de Doha, cuando Lamy era Comisario de Comercio de la Unión Europea, y Zoellick su contraparte estadounidense. “Siempre he apreciado su talento como constructor de consensos y su habilidad para tender una mano a los países en desarrollo”, dijo.
Francia, que encabezó la oposición internacional a la invasión de Irak en 2003, también saludó la candidatura. “Es el señor hombre adecuado para el cargo, pero deberá reconquistar la confianza de la comunidad internacional tras el escándalo de Wolfowitz”, dijo el canciller francés, Bernard Kouchner. Wolfowitz, de 63 años, renunció este mes a raíz de un escándalo de nepotismo y dejará el cargo el 30 de julio. Su presencia de dos años al frente del BM, el organismo financiero que afronta los problemas de la pobreza en el orden mundial, fue marcada por fuertes críticas a su agenda anticorrupción y a su estilo insular basado en la confianza a los aliados de Bush. Sin embargo, su caída se debió a una cuestión íntima y personal, como la de haber promovido el ascenso de su novia, Shaha Riza, con un sueldo excesivo y violatorio de las normas de ética, según lo determinó una investigación interna. (DPA-Reuter)







