31 Mayo 2007 Seguir en 
BAGDAD.- Cientos de soldados iraquíes y estadounidenses cercaron zonas del mayor barrio chiíta de Bagdad y allanaron viviendas, en la búsqueda de cinco británicos secuestrados el lunes en la capital por individuos disfrazados de policías.
Se sospecha que la milicia que lidera el clérigo chiíta Moqtada al Sadr retiene a los cinco hombres -cuatro custodios y un especialista en informática al que protegían-, que fueron secuestrados el lunes del Ministerio de Finanzas, en el centro de Bagdad, por unos 40 hombres armados y vestidos de policía. Los atacantes rodearon el edificio, ingresaron y atraparon a sus rehenes. Luego fueron conducidos en un convoy de 20 autos al barrio Ciudad Sadr, bastión de la milicia llamada Ejército Mehdi.
En Londres, la Cancillería británica dijo que la embajada en Bagdad mantenía contactos con funcionarios iraquíes para discutir la situación, mientras que el comité de crisis del gobierno británico se reunió por segundo día, otra vez en ausencia del primer ministro, Tony Blair, que se halla de gira por Africa.
El canciller iraquí, Hoshyar Zebari, dijo que podría tratarse de una acción de chiítas infiltrados en la Policía. Otras fuentes iraquíes apuntaron directamente a Al Sadr. El secuestro podrían ser una represalia por la muerte de uno de los líderes de la milicia en la ciudad sureña de Basora, abatido la semana pasada por fuerzas británicas
Asesinan a periodistas
La búsqueda de los británicos secuestrados coincidió con otro día de violencia que causó la muerte de al menos 25 personas. entre las víctimas figuran tres periodistas iraquíes, con lo que se eleva a nueve la cifra de periodistas asesinados en mayo, que ya igualó el récord del peor mes para los reporteros en cuatro años de guerra y posguerra. En el caso más sangriento, insurgentes irrumpieron en la casa del periodista Abdul Rahman Al Isawi, en Falluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, y lo acribillaron a balazos junto con otros siete miembros de su familia. Otra víctimas fue Mahmoud Hakim Mustafa, jefe de redacción del semanario Hawadith, que murió baleado cerca de su casa en Kirkuk, en el norte de Irak. (Télam)
Se sospecha que la milicia que lidera el clérigo chiíta Moqtada al Sadr retiene a los cinco hombres -cuatro custodios y un especialista en informática al que protegían-, que fueron secuestrados el lunes del Ministerio de Finanzas, en el centro de Bagdad, por unos 40 hombres armados y vestidos de policía. Los atacantes rodearon el edificio, ingresaron y atraparon a sus rehenes. Luego fueron conducidos en un convoy de 20 autos al barrio Ciudad Sadr, bastión de la milicia llamada Ejército Mehdi.
En Londres, la Cancillería británica dijo que la embajada en Bagdad mantenía contactos con funcionarios iraquíes para discutir la situación, mientras que el comité de crisis del gobierno británico se reunió por segundo día, otra vez en ausencia del primer ministro, Tony Blair, que se halla de gira por Africa.
El canciller iraquí, Hoshyar Zebari, dijo que podría tratarse de una acción de chiítas infiltrados en la Policía. Otras fuentes iraquíes apuntaron directamente a Al Sadr. El secuestro podrían ser una represalia por la muerte de uno de los líderes de la milicia en la ciudad sureña de Basora, abatido la semana pasada por fuerzas británicas
Asesinan a periodistas
La búsqueda de los británicos secuestrados coincidió con otro día de violencia que causó la muerte de al menos 25 personas. entre las víctimas figuran tres periodistas iraquíes, con lo que se eleva a nueve la cifra de periodistas asesinados en mayo, que ya igualó el récord del peor mes para los reporteros en cuatro años de guerra y posguerra. En el caso más sangriento, insurgentes irrumpieron en la casa del periodista Abdul Rahman Al Isawi, en Falluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, y lo acribillaron a balazos junto con otros siete miembros de su familia. Otra víctimas fue Mahmoud Hakim Mustafa, jefe de redacción del semanario Hawadith, que murió baleado cerca de su casa en Kirkuk, en el norte de Irak. (Télam)







