30 Mayo 2007 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano.- Los padres de Madeleine McCann, la niña británica secuestrada en Portugal hace casi un mes, asistieron esta mañana al Vaticano, donde recibieron el consuelo del Papa Benedicto XVI por la angustiosa situación que atraviesan desde que la pequeña fue raptada.
“Tenemos emociones encontradas sobre nuestro viaje”, reconoció Gerry McCann, el padre de Madeleine, mientras llegaba con su mujer Kate a la audiencia general con Benedicto XVI.
“Bajo circunstancias normales sería una de las cosas más emocionantes que podríamos hacer en la vida, pero pesa mucho el hecho de que estamos aquí sin nuestra hija”, agregó.
Ambos padres, que son católicos, vestían de negro; la mujer, además, sujetaba un muñeco rosa de su hija.
Durante la audiencia general, la pareja se ubicó en las primeras filas. Al término de ella, el matrimonio fue saludado por el Pontífice, que sujetó durante un tiempo las manos de ambos e intercambió palabras con Kate, que le dio una foto de Madeleine para que la bendijese.
Fuerza
Antes de ir a Roma, los padres habían manifestado que esperaban sacar fuerza de la audiencia y del encuentro con Benedicto XVI, además de difundir la campaña para encontrar a Madeleine, que desapareció el 3 de mayo.
Gran Bretaña sigue de cerca la tragedia de los McCann y las fotografías de la niña aparecen casi a diario en las primeras páginas de los diarios desde su secuestro. Benedicto XVI también ha estado atento al caso.
La pequeña desapareció del apartamento de un alojamiento turístico mientras sus padres cenaban en un restaurante situado a 100 metros. (Reuters - DPA - Especial)
“Tenemos emociones encontradas sobre nuestro viaje”, reconoció Gerry McCann, el padre de Madeleine, mientras llegaba con su mujer Kate a la audiencia general con Benedicto XVI.
“Bajo circunstancias normales sería una de las cosas más emocionantes que podríamos hacer en la vida, pero pesa mucho el hecho de que estamos aquí sin nuestra hija”, agregó.
Ambos padres, que son católicos, vestían de negro; la mujer, además, sujetaba un muñeco rosa de su hija.
Durante la audiencia general, la pareja se ubicó en las primeras filas. Al término de ella, el matrimonio fue saludado por el Pontífice, que sujetó durante un tiempo las manos de ambos e intercambió palabras con Kate, que le dio una foto de Madeleine para que la bendijese.
Fuerza
Antes de ir a Roma, los padres habían manifestado que esperaban sacar fuerza de la audiencia y del encuentro con Benedicto XVI, además de difundir la campaña para encontrar a Madeleine, que desapareció el 3 de mayo.
Gran Bretaña sigue de cerca la tragedia de los McCann y las fotografías de la niña aparecen casi a diario en las primeras páginas de los diarios desde su secuestro. Benedicto XVI también ha estado atento al caso.
La pequeña desapareció del apartamento de un alojamiento turístico mientras sus padres cenaban en un restaurante situado a 100 metros. (Reuters - DPA - Especial)







