30 Mayo 2007 Seguir en 
LA PAZ.- El comité de policía judicial de la Cámara de Diputados emitió órdenes de detención contra cuatro magistrados del Tribunal Constitucional de Bolivia (TCB), por negarse a declarar en el marco de la acusación por prevaricato que pesa contra ellos, por el pedido de juicio de responsabilidades hecho por el presidente, Evo Morales. Los magistrados sujetos a arresto son Walter Alfredo Raña Arana, Artemio Arias Romano, Elizabeth Iñiguez de Salinas (presidenta del cuerpo) y Martha Rojas Alvarez. Sólo Silvia Salame Farjat quedó eximida de los cargos.
Los acusados habían llegado a La Paz procedentes de Sucre, sede del Poder Judicial, y habían pedido la suspensión de la audiencia, lo que no fue concedido. Se trata de un importante giro en el fuerte conflicto que se originó cuando el TCB, con el voto de cuatro de los cinco jueces, dispuso recientemente el cese de cuatro ministros de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) cuando venció el plazo de sus interinatos. Estos jueces habían sido designados por el propio Morales en diciembre. El mandatario sostiene que la decisión del TCB ha obstaculizado el enjuiciamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que reside en EEUU y está acusado de genocidio.
El Congreso deberá ahora cubrir los cargos vacantes, lo que abre a la oposición la posibilidad de presentar sus candidatos.
El trío enemigo
Paralelamente, Morales convocó ayer a la Central Obrera Boliviana (COB) a consolidar una alianza estratégica para hacer frente -dijo- a los partidos políticos neoliberales, al Poder Judicial y al cuerpo diplomático estadounidense en Bolivia, “que se oponen al proceso de cambio en el país”. Hablando en calidad de afiliado a la central sindical, el presidente señaló que considera necesario contrarrestar lo que calificó como “el ataque de la oposición”, sin que por ello la COB deba comulgar ideológicamente con el partido gobernante. “Yo veo una alianza entre los partidos del modelo neoliberal, que están vigentes en las alcaldías y algunas prefecturas (gobernaciones), la Justicia boliviana, el Poder Judicial y la Embajada de Estados Unidos -puntualizó-. Es el trío que no permite el cambio del modelo económico”. “Si somos antineoliberales, si somos antiimperialistas y anticolonialistas, naturalmente somos aliados”, precisó. (DPA-Télam)
Los acusados habían llegado a La Paz procedentes de Sucre, sede del Poder Judicial, y habían pedido la suspensión de la audiencia, lo que no fue concedido. Se trata de un importante giro en el fuerte conflicto que se originó cuando el TCB, con el voto de cuatro de los cinco jueces, dispuso recientemente el cese de cuatro ministros de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) cuando venció el plazo de sus interinatos. Estos jueces habían sido designados por el propio Morales en diciembre. El mandatario sostiene que la decisión del TCB ha obstaculizado el enjuiciamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que reside en EEUU y está acusado de genocidio.
El Congreso deberá ahora cubrir los cargos vacantes, lo que abre a la oposición la posibilidad de presentar sus candidatos.
El trío enemigo
Paralelamente, Morales convocó ayer a la Central Obrera Boliviana (COB) a consolidar una alianza estratégica para hacer frente -dijo- a los partidos políticos neoliberales, al Poder Judicial y al cuerpo diplomático estadounidense en Bolivia, “que se oponen al proceso de cambio en el país”. Hablando en calidad de afiliado a la central sindical, el presidente señaló que considera necesario contrarrestar lo que calificó como “el ataque de la oposición”, sin que por ello la COB deba comulgar ideológicamente con el partido gobernante. “Yo veo una alianza entre los partidos del modelo neoliberal, que están vigentes en las alcaldías y algunas prefecturas (gobernaciones), la Justicia boliviana, el Poder Judicial y la Embajada de Estados Unidos -puntualizó-. Es el trío que no permite el cambio del modelo económico”. “Si somos antineoliberales, si somos antiimperialistas y anticolonialistas, naturalmente somos aliados”, precisó. (DPA-Télam)







