Morales baja el tono para hablar de Lula

Bolivia se aprestaba ayer a adquirir las dos refinerías que pertenecen a Petrobras.

11 Mayo 2007
LA PAZ.- El gobierno se disponía a cerrar ayer la compra de dos refinerías de propiedad de la petrolera brasileña Petrobras, en el límite del plazo otorgado por la empresa para sellar trato y en medio de rispideces entre La Paz y Brasilia.
“Gracias al hermano Lula hay avances decisivos”, dijo el presidente, Evo Morales, sólo un día después de que su par brasileño manifestara que las relaciones entre ambos países podrían deteriorarse a raíz del discurso duro del mandatario andino. “El discurso radicalizado es incompatible con el sentido común de quien gobierna, que debe tener en cuenta que gobierna para todos: ricos, clase media, pobres, blancos, negros e indios”, señaló Luiz Inácio Lula da Silva en referencia a las posturas que adopta el líder boliviano.
Desde que promulgó la nacionalización de los hidrocarburos en 2006, Morales señaló su deseo de tomar el control de las refinerías  que compró Petrobras en 1999 en U$S 104 millones. Lo que está en discusión es el precio de venta.

Conflicto interno
Por otra parte, dos ministros clave fueron ratificados ayer por Morales, sólo horas después de sufrir una censura del Senado, controlado por la oposición. Morales denunció “racismo” en contra del canciller, David Choquehuanca, y del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, que habían sido interpelados por la presencia del refugiado político peruano Walter Chávez como asesor presidencial. “Esos senadores no tienen ninguna moral, ninguna ética”, dijo el gobernante. Choquehuanca, primer indígena en la cancillería boliviana, y Quintana, habían renunciado, como manda la Constitución. (Reuter)

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