El gobierno de Bush recibió la más caliente de las papas

Análisis. Por Gonzalo Espariz - Agencia DPA.

10 Mayo 2007
Washington.- La liberación del cubano-venezolano Posada Carriles deja al gobierno estadounidense con una papa muy caliente entre las manos. Tener al polémico ex agente de la CIA en su territorio genera fuertes fricciones con La Habana y con Caracas, pero no puede expulsarlo, debido al limbo jurídico en el que se encuentra. Posada debería ser deportado a cualquier país, menos a Cuba o a Venezuela. Pero no hay ninguno dispuesto a aceptarlo.
Con su fallo, la jueza de El Paso, que fue nombrada por el presidente, George W. Bush en 2003, dejó mal parada a la administración. Con expresiones como “manipulación apropiada” y “tácticas enormemente impactantes y escandalosas que violan el sentido universal de la justicia”, la jueza rechazó como prueba la entrevista que las autoridades de inmigración mantuvieron con Posada Carriles.
Para los anticastristas, este individuo que operó como agente de la CIA en Centro y Sudamérica es un héroe de la lucha contra el comunismo, sobre todo por su participación en la fallida invasión de Bahía de Cochinos (1961) para derrocar a Fidel Castro.
Cuba y Venezuela reclaman su extradición principalmente por el atentado de 1976 contra un vuelo de Cubana Aviación que causó decenas de muertes y porlos atentados contra hoteles de La Habana que, en 1997, provocaron la muerte de un ciudadano italiano.

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