06 Mayo 2007 Seguir en 
En la Argentina, hay cerca de 4 millones de personas vinculadas con nuevos emprendimientos (el 10,2% de una población adulta de 39,9 millones de personas de 18 a 64 años). Esto significa que uno de cada 10 argentinos (entre 18 y 64 años) está involucrado en algún tipo de actividad emprendedora. Ese diagnóstico es el resultado del Monitoreo Global de Emprendimientos, efectuado por la Universidad Austral, y que señala que la Argentina se encuentra entre los 14 país con más emprendimientos sobre un total de 53 naciones.
Se comprueba que durante 2006 Argentina obtuvo un leve repunte en la actividad emprendedora de primeras etapas (empresas nacientes y nuevas), con una tasa del 10,2% de la población activa involucrada en alguna iniciativa emprendedora, frenando así la tendencia decreciente de los últimos años (19,37% en el 2003, 12,8% en el 2004 y 9,9% en 2005), dice el diagnóstico académico.
Por otra parte, según el informe, la tendencia marca un cambio en la naturaleza de los emprendimientos. En 2006, sólo cerca del 26% de las personas relacionadas con el entrepreneurship inició un proyecto “por necesidad”, en tanto que cuatro años atrás ese número ascendía a más del 50%. “Aunque el 74 % de los entrevistados iniciaron sus emprendimientos por oportunidad, esta tasa sigue siendo menor a la de países como Canadá, EEUU y Australia, donde supera el 90%, y que lideran el ranking de naciones emprendedoras”, dice el trabajo difundido en el sitio www.emprendedoresnews.com, dirigido por Marcelo Berenstein.
Este resultado está reflejando la mejora de la economía nacional, donde la influencia positiva de los mercados internacionales abre nuevas oportunidades y está promoviendo la creación de nuevas inversiones de riesgo.
Aparecen hoy en la Argentina proyectos innovadores diversos, desde los que profesionalizan sectores tradicionales, informales y con baja productividad, hasta los que aprovechan los procesos de tercerización de servicios que han retomado las grandes empresas manufactureras y de servicios.
El sector de la biotecnología, el software, las nuevas tecnologías aplicadas a la salud, al agro, al medio ambiente, la industria de la hospitalidad que incluye turismo, hotelería y entretenimiento, diseño industrial, textil y decorativo, la industrialización de recursos naturales autóctonos, son ejemplos de nuevas oportunidades de negocio que están apareciendo en el país.
Se comprueba que durante 2006 Argentina obtuvo un leve repunte en la actividad emprendedora de primeras etapas (empresas nacientes y nuevas), con una tasa del 10,2% de la población activa involucrada en alguna iniciativa emprendedora, frenando así la tendencia decreciente de los últimos años (19,37% en el 2003, 12,8% en el 2004 y 9,9% en 2005), dice el diagnóstico académico.
Por otra parte, según el informe, la tendencia marca un cambio en la naturaleza de los emprendimientos. En 2006, sólo cerca del 26% de las personas relacionadas con el entrepreneurship inició un proyecto “por necesidad”, en tanto que cuatro años atrás ese número ascendía a más del 50%. “Aunque el 74 % de los entrevistados iniciaron sus emprendimientos por oportunidad, esta tasa sigue siendo menor a la de países como Canadá, EEUU y Australia, donde supera el 90%, y que lideran el ranking de naciones emprendedoras”, dice el trabajo difundido en el sitio www.emprendedoresnews.com, dirigido por Marcelo Berenstein.
Este resultado está reflejando la mejora de la economía nacional, donde la influencia positiva de los mercados internacionales abre nuevas oportunidades y está promoviendo la creación de nuevas inversiones de riesgo.
Aparecen hoy en la Argentina proyectos innovadores diversos, desde los que profesionalizan sectores tradicionales, informales y con baja productividad, hasta los que aprovechan los procesos de tercerización de servicios que han retomado las grandes empresas manufactureras y de servicios.
El sector de la biotecnología, el software, las nuevas tecnologías aplicadas a la salud, al agro, al medio ambiente, la industria de la hospitalidad que incluye turismo, hotelería y entretenimiento, diseño industrial, textil y decorativo, la industrialización de recursos naturales autóctonos, son ejemplos de nuevas oportunidades de negocio que están apareciendo en el país.











