El Congreso sancionó una ley que fija un plazo para el retiro militar de Irak

Los demócratas impusieron su mayoría parlamentaria para desafiar el veto anunciado por el presidente Bush. El proyecto condiciona un refuerzo para financiar las guerras al repliegue en el país del Golfo, a partir de octubre. Golpe de efecto.

FUNCION SOCIAL. Hace dos días, Bush y su esposa Barbara bailaron con un grupo senegalés en la Casa Blanca, en un acto por el Día de la Malaria. REUTERS
FUNCION SOCIAL. Hace dos días, Bush y su esposa Barbara bailaron con un grupo senegalés en la Casa Blanca, en un acto por el Día de la Malaria. REUTERS
27 Abril 2007
Washington.- Por 51 votos contra 46, el Senado de mayoría demócrata sancionó ayer el proyecto de ley que fija el retiro escalonado de las tropas norteamericanas de Irak. La Cámara de Representantes había hecho lo propio el miércoles, al aprobar, con 218 votos a favor y 208 en contra, un refuerzo presupuestario de U$S 124.000 millones para financiar las guerras en Irak y en Afganistán, con el agregado de que las tropas estadounidenses comenzarán a retirarse de Irak a partir del 1 de octubre.
El presidente, George W. Bush, ya advirtió que vetará la ley aprobada con las mayorías demócratas de las dos cámaras del Congreso. Según la Casa Blanca, Bush no firmará una “fecha para la capitulación”. En tal caso, la Casa Blanca y el Congreso deberían acordar un nuevo proyecto para el financiamiento de las guerras. Será este su primer veto desde que los demócratas ganaron el control del Congreso en noviembre de 2006, en base a una plataforma que pide el repliegue de Irak. 

Opticas distintas
Dos senadores republicanos se unieron a los demócratas para aprobar la ley, según la cual para abril de 2008 la mayoría de los soldados estadounidenses debería estar fuera del país del Golfo. Bush ordenó en enero el envío de 21.000 tropas adicionales para reforzar a las 140.000 que ya se encuentran allí. Los demócratas y otros críticos afirman que este aumento no servirá de nada porque el problema está en los iraquíes. Una fecha de retirada es la única forma realista de alentar a los iraquíes a asumir la responsabilidad de su futuro, afirmó hoy el senador demócrata Edward Kennedy. Durante el debate, el senador Robert Byrd, un demócrata que estuvo en el Congreso durante la guerra de Vietnam y la era Nixon, acusó a Bush de engañar a la opinión pública estadounidense. Por su parte, los republicanos dijeron, al igual que Bush, que los demócratas sólo buscan réditos políticos.
Los demócratas quieren que el texto de la ley ingrese el lunes a la Casa Blanca, un día antes de que se cumplan cuatro años del discurso de Bush sobre el portaaviones “Abraham Lincoln”. Aquel 1 de mayo de 2003, en medio de un impresionante despliegue publicitario, el fin de los grandes combates en Irak. Nunca hubo grandes combates durante la invasión, sino bombardeos aéreos y marítimos masivos, particularmente sobre Bagdad.
 
Piensan en el príncipe
Desde entonces, la situación ha empeorado constantemente, al punto de llegar a esta altura de la ocupación con cientos de miles de muertos civiles, más de 3.000 soldados estadounidenses fallecidos, otros miles de extremistas abatidos y una crisis humanitaria que, según la ONU, puede derivar en catástrofe. En Londres, a medida que se aproxima el viaje del príncipe Harry a Irak, varios jefes militares británicos se sienten cada vez más incómodos. Para el Ejército británico, abril fue el mes más sangriento desde la invasión. Once efectivos murieron en las últimas cuatro semanas. Por eso, se está revisando la decisión de enviar a Harry, de 23 años, tercero en la línea de sucesión al trono. No sólo la seguridad de Harry está causando dolores de cabeza al Ejército. Su intervención es riesgosa también para todos los que estén bajo su mando. Harry  fue entrenado para dirigir una misión de exploración en Basora, cerca de la frontera con Irán, al mando de de doce soldados. La semana pasada murieron dos británicos en misiones de ese tipo. (Reuter-AFP-NA)

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