26 Abril 2007 Seguir en 
JERUSALEN.- Salpicado ya por varios escándalos de corrupción, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, sigue en problemas. El contralor y defensor del pueblo de Israel, Michael Lindenstrauss, recomendó que se abra una investigación criminal en su contra por un caso de corrupción que se remite a los años en que se desempeñó como ministro de Comercio.
Lindenstrauss reprocha al primer ministro haber concedido en 2003 subvenciones estatales a una empresa fabricante de neumáticos en proceso de creación, propiedad de uno de sus amigos, el abogado Uri Messer. El monto de la subvención otorgada a la empresa ascendería a U$S 10 millones.
El entonces ministro debería haber renunciado a encargarse de este expediente por incompatibilidad, estimó, y afirmó que de la investigación surgen sospechas de que se ha cometido delito criminal. Aunque la empresa no llegó a fundarse, Lindenstrauss sostiene que Olmert intervino decisivamente en el desarrollo del proyecto. El premier reaccionó diciendo que había perdido la confianza en Lindenstrauss. Por su parte, la oposición, tanto de izquierda como de derecha, aprovechó el nuevo escándalo para arremeter contra el primer ministro, cuya popularidad, según los sondeos, va en caída.Olmert ya está implicado en un caso en el que se investiga si hubo tráfico de influencias mientras se tramitó la privatización de un banco y se lo acusa de haber nombrado a amigos suyos en la administración pública. Mañana, además, se conocerán las conclusiones de un informe sobre los errores cometidos durante la guerra en Líbano de 2006, problema que también desvela a Olmert. (AFP-NA)
Lindenstrauss reprocha al primer ministro haber concedido en 2003 subvenciones estatales a una empresa fabricante de neumáticos en proceso de creación, propiedad de uno de sus amigos, el abogado Uri Messer. El monto de la subvención otorgada a la empresa ascendería a U$S 10 millones.
El entonces ministro debería haber renunciado a encargarse de este expediente por incompatibilidad, estimó, y afirmó que de la investigación surgen sospechas de que se ha cometido delito criminal. Aunque la empresa no llegó a fundarse, Lindenstrauss sostiene que Olmert intervino decisivamente en el desarrollo del proyecto. El premier reaccionó diciendo que había perdido la confianza en Lindenstrauss. Por su parte, la oposición, tanto de izquierda como de derecha, aprovechó el nuevo escándalo para arremeter contra el primer ministro, cuya popularidad, según los sondeos, va en caída.Olmert ya está implicado en un caso en el que se investiga si hubo tráfico de influencias mientras se tramitó la privatización de un banco y se lo acusa de haber nombrado a amigos suyos en la administración pública. Mañana, además, se conocerán las conclusiones de un informe sobre los errores cometidos durante la guerra en Líbano de 2006, problema que también desvela a Olmert. (AFP-NA)







