Aprovecharon que dos ómnibus estaban empantanados para asaltarlos

A cara descubierta, un grupo de delincuentes armados ingresó a dos unidades que habían quedado varadas en el barrio 11 de Marzo. Uno de los vehículos estaba lleno de pasajeros. Se llevaron la recaudación de los choferes, que reclaman protección para circular por zonas marginales.

RECORRIDO PELIGROSO. Los choferes de las Líneas 3 y 11 se quejan de la inseguridad y del mal estado de las calles por las que circulan. LA GACETA/JOSE NUNO
RECORRIDO PELIGROSO. Los choferes de las Líneas 3 y 11 se quejan de la inseguridad y del mal estado de las calles por las que circulan. LA GACETA/JOSE NUNO
25 Abril 2007
Dos ómnibus que habían quedado empantanados en el barrio 11 de Marzo fueron asaltados esta mañana por delincuentes armados que ingresaron a cara descubierta y se llevaron la recaudación de los choferes.

El primero de los atracos se produjo en la intersección de pasaje Magallanes y Frías Silva, a las 8.15. Los delincuentes subieron al vehículo, que estaba atascado debido a que esas calles carecen de asfalto, y redujeron al conductor y a los 15 pasajeros que se encontraban en el interior y se llevaron la recaudación.

El segundo de los robos se produjo media hora después -a pocas cuadras de allí- donde otro ómnibus estaba atrapado en el barro. Siguiendo el mismo proceder, los ladrones asaltaron el segundo vehículo, en cuyo interior sólo quedaba el chofer.

"Necesitamos seguridad y calles que sean transitables. Hay cuadras que son verdaderos zanjones y, cuando llueve, la situación empeora. Eso facilita la tarea de los arrebatadores, sobre todo en los barrios marginales", se quejó Juan Carlos Ramírez, jefe de personal de la Línea 11, a la cual pertenecen las unidades asaltadas.

Personal de la Comisaría 13 indicó a LA GACETA On Line que varios móviles policiales salieron a recorrer el vecindario, donde se están realizando rastrillajes para hallar a los delincuentes .

No circulan de noche
Desde el lunes pasado, los ómnibus de la Línea 11 y de la Línea 3 tienen suspendido su servicio nocturno en el barrio San Ramón, por la cantidad asaltos.

"Esto no da para más. Sufrimos al menos un asalto por día. Así no se puede circular; los conductores tienen miedo y nosotros les damos la razón", concluyó Héctor Alonso, vocero de las empresas. LA GACETA (C)