25 Abril 2007 Seguir en 
MOSCU, Rusia.- Rusia se preparaba hoy para dar sepultura al ex presidente Boris Yeltsin, guardando luto por el hombre que desmanteló la Unión Soviética y lideró al país en sus primeros y caóticos años de independencia.
En concordancia con su estilo rupturista, Yeltsin no será enterrado junto a los anteriores líderes del Kremlin en la Plaza Roja sino en el cementerio Novodevichye de la capital, junto a actores, escritores y artistas.
El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, que forjó una estrecha relación personal con Yeltsin en la década de 1990, asistió al funeral junto a alrededor de una docena de antiguos y actuales jefes de Estado y altos funcionarios diplomáticos.
El funeral se celebrará hacia el mediodía ruso, en la catedral de Cristo el Redentor, que fue volada por el dictador soviético Josef Stalin y fue reconstruida durante la era Yeltsin como un potente símbolo del renacimiento de la Rusia post-soviética.
Yeltsin falleció por un problema cardiovascular el lunes, a los 76 años. Su sucesor, Vladimir Putin, ordenó un funeral de Estado.
Largas colas
Durante toda la noche largas filas de personas pasaron frente al féretro abierto de Yeltsin en la catedral. Sin embargo, por la mañana el número de personas que esperaba en el exterior se había reducido a unas 200 personas, lo que refleja la división en la sociedad rusa sobre el legado de Yeltsin.
Mientras algunos lo admiran por poner fin al gobierno comunista y llevar la libertad al suelo ruso, otros lo acusan de dañar el prestigio internacional de la Unión Soviética por sus payasadas.
Además, le recriminan las reformas que hicieron que los ahorros de los ciudadanos no tuvieran valor y que terminaron entregaron los principales activos del Estado a un pequeño grupo de empresarios favorecidos.
De acuerdo con un decreto emitido por Putin, las banderas a lo largo del enorme país ondeaban a media asta y las cadenas de televisión dejaron de emitir programas de entretenimiento. (Reuters)
En concordancia con su estilo rupturista, Yeltsin no será enterrado junto a los anteriores líderes del Kremlin en la Plaza Roja sino en el cementerio Novodevichye de la capital, junto a actores, escritores y artistas.
El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, que forjó una estrecha relación personal con Yeltsin en la década de 1990, asistió al funeral junto a alrededor de una docena de antiguos y actuales jefes de Estado y altos funcionarios diplomáticos.
El funeral se celebrará hacia el mediodía ruso, en la catedral de Cristo el Redentor, que fue volada por el dictador soviético Josef Stalin y fue reconstruida durante la era Yeltsin como un potente símbolo del renacimiento de la Rusia post-soviética.
Yeltsin falleció por un problema cardiovascular el lunes, a los 76 años. Su sucesor, Vladimir Putin, ordenó un funeral de Estado.
Largas colas
Durante toda la noche largas filas de personas pasaron frente al féretro abierto de Yeltsin en la catedral. Sin embargo, por la mañana el número de personas que esperaba en el exterior se había reducido a unas 200 personas, lo que refleja la división en la sociedad rusa sobre el legado de Yeltsin.
Mientras algunos lo admiran por poner fin al gobierno comunista y llevar la libertad al suelo ruso, otros lo acusan de dañar el prestigio internacional de la Unión Soviética por sus payasadas.
Además, le recriminan las reformas que hicieron que los ahorros de los ciudadanos no tuvieran valor y que terminaron entregaron los principales activos del Estado a un pequeño grupo de empresarios favorecidos.
De acuerdo con un decreto emitido por Putin, las banderas a lo largo del enorme país ondeaban a media asta y las cadenas de televisión dejaron de emitir programas de entretenimiento. (Reuters)







