25 Abril 2007 Seguir en 
QUITO.- El Congreso unicameral destituyó ayer a los nueve vocales del Tribunal Constitucional (TC) que rehabilitaron el lunes a 50 diputados de la oposición, aduciendo que extralimitaron el período para el que fueron elegidos. La medida incrementó la tormenta política que desató el controvertido fallo del TC a favor de los 50 diputados, que había sido desconocido públicamente por el presidente, el socialista Rafael Correa.
Con seis votos a favor y tres en contra, el TC devolvió el lunes los fueros a 50 de los 57 políticos que habían sido destituidos por la corte electoral en marzo, por torpedear la consulta popular que aprobó hace 10 días la instalación de una Asamblea Constituyente. Correa se anotó una victoria al conseguir este visto bueno popular.
El mandatario planteó como objetivos reforzar el papel del Estado en la economía, recortar los poderes del Congreso y despolitizar el sector judicial, a partir de una nueva Carta Magna. Fue una promesa de campaña que lo llevó a la presidencia. Sin embargo, los 57 parlamentarios en cuestión se habían opuesto a la celebración del referéndum durante el debate legislativo. En el Parlamento unicameral, estos votos hubieran podido derribar la iniciativa reformista.
Oficinas vacías
No hubo respuesta de los vocales ahora cesados, que no acudieron a las oficinas del TC tras las agresiones que sufrieron el lunes por manifestantes en protesta por su resolución, considerada por los beneficiarios de última instancia. Por otra parte, pese a que la notificación de la restitución de funciones de los legisladores había sido entregada ayer al Congreso, la Policía no los dejó ingresar, en cumplimiento de órdenes superiores. A la sesión asistieron 52 de los 100 parlamentarios; entre ellos, los suplentes de los destituidos.
Presentarán ternas
El enfrentamiento entre el tribunal electoral y el Congreso, al que ahora se suma el TC, frente a lo que no se ve aún una solución, ha incrementado la tensión política en el país más inestable de la región. EL TC será reorganizado con las ternas de aspirantes que enviarán el gobierno y la Corte Suprema de Justicia (CSJ). (DPA)
Con seis votos a favor y tres en contra, el TC devolvió el lunes los fueros a 50 de los 57 políticos que habían sido destituidos por la corte electoral en marzo, por torpedear la consulta popular que aprobó hace 10 días la instalación de una Asamblea Constituyente. Correa se anotó una victoria al conseguir este visto bueno popular.
El mandatario planteó como objetivos reforzar el papel del Estado en la economía, recortar los poderes del Congreso y despolitizar el sector judicial, a partir de una nueva Carta Magna. Fue una promesa de campaña que lo llevó a la presidencia. Sin embargo, los 57 parlamentarios en cuestión se habían opuesto a la celebración del referéndum durante el debate legislativo. En el Parlamento unicameral, estos votos hubieran podido derribar la iniciativa reformista.
Oficinas vacías
No hubo respuesta de los vocales ahora cesados, que no acudieron a las oficinas del TC tras las agresiones que sufrieron el lunes por manifestantes en protesta por su resolución, considerada por los beneficiarios de última instancia. Por otra parte, pese a que la notificación de la restitución de funciones de los legisladores había sido entregada ayer al Congreso, la Policía no los dejó ingresar, en cumplimiento de órdenes superiores. A la sesión asistieron 52 de los 100 parlamentarios; entre ellos, los suplentes de los destituidos.
Presentarán ternas
El enfrentamiento entre el tribunal electoral y el Congreso, al que ahora se suma el TC, frente a lo que no se ve aún una solución, ha incrementado la tensión política en el país más inestable de la región. EL TC será reorganizado con las ternas de aspirantes que enviarán el gobierno y la Corte Suprema de Justicia (CSJ). (DPA)







