25 Abril 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- El Pentágono y el mando militar en los conflictos en Afganistán e Irak fueron acusados ayer, en una audiencia en la Cámara de Representantes, de tergiversar groseramente incidencias bélicas en esos países para presentarlas como actos heroicos de las tropas estadounidenses y ocultar errores.
En el centro de los testimonios estuvo el caso de la ex estrella del fútbol americano, Pat Tillman, que murió en abril de 2004 en Afganistán por disparos de sus propios compañeros. Según declaró su hermano, Kevin Tillman, el Pentágono hizo creer a sus padres durante cuatro semanas que Pat había caído por fuego enemigo.
Un personaje célebre
El soldado Bryan O’Neal, que estaba cerca de Tillman cuando fue baleado mortalmente, declaró que sus superiores le habían ordenado mantener en secreto el desarrollo real de los hechos. En vida, Pat Tillman era un caso célebre de patriotismo entre los estadounidenses. Había rechazado un contrato por más de U$S 3 millones para jugar en un club, y decidido a alistarse para ir a Afganistán. “Fueron mentiras deliberadas y calculadas”, dijo Kevin Tillman, que combatió en Afganistán al mismo tiempo que su hermano.
La mujer maravilla
En la misma audiencia declaró también Jessica Lynch, la soldado que resultó herida gravemente y tomada prisionera en los comienzos de la guerra de Irak, en 2003, y que había sido liberada en una acción filmada en video. El Pentágono había informado al mundo que Lynch había combatido heroicamente antes de caer prisionera, lo que luego se descubrió que era falso. También la operación de rescate resultó luego ser mucho menos espectacular de lo que se había afirmado oficialmente. “Todo esto no fue cierto y todavía me pregunto por qué hicieron de mí una leyenda”, dijo Lynch ante los miembros del comité en el Capitolio. Según su testimonio, los héroes reales fueron los once soldados estadounidenses que murieron durante el ataque al convoy del que ella formaba parte. El episodio ocurrió en Nasiriya. Lynch, que tenía entonces 19 años, y manejaba un camión de cinco toneladas. (Reuter-DPA)
Washington.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó en Washington que vetará el presupuesto militar acordado por el Congreso, con mayoría demócrata. El presupuesto en cuestión incluye una cláusula de retirada de Irak, donde se produjo el atentado más grave contra tropas norteamericanas desde agosto de 2005. Decepcionado, Bush justificó su veto insistiendo en que establecer una fecha de salida del país del Golfo Pérsico sería como “ponerles esposas a los generales” estadounidenses; daría aliento al enemigo y podría desatar el caos en toda la región. Según el mandatario, este escenario probablemente obligará a Estados Unidos a postergar la fecha de su retirada, pero ahora un enemigo aún más peligroso. “Aceptar la propuesta demócrata significaría aceptar políticas que contradicen el juicio de nuestros comandantes militares”, indicó.
Sucede que otros once militares estadounidenses murieron ayer, informó el Ejército norteamericano. Nueve de ellos perecieron en un atentado suicida perpetrado cerca de una base en la provincia de Diyala (norte), ataque que también causó heridas a otros 20 uniformados y a un civil iraquí. Otro militar murió por la explosión de una bomba casera, y un marine, durante un combate en Al Anbar. Suman 70 los soldados muertos en lo que va del mes. (DPA-AFP)
En el centro de los testimonios estuvo el caso de la ex estrella del fútbol americano, Pat Tillman, que murió en abril de 2004 en Afganistán por disparos de sus propios compañeros. Según declaró su hermano, Kevin Tillman, el Pentágono hizo creer a sus padres durante cuatro semanas que Pat había caído por fuego enemigo.
Un personaje célebre
El soldado Bryan O’Neal, que estaba cerca de Tillman cuando fue baleado mortalmente, declaró que sus superiores le habían ordenado mantener en secreto el desarrollo real de los hechos. En vida, Pat Tillman era un caso célebre de patriotismo entre los estadounidenses. Había rechazado un contrato por más de U$S 3 millones para jugar en un club, y decidido a alistarse para ir a Afganistán. “Fueron mentiras deliberadas y calculadas”, dijo Kevin Tillman, que combatió en Afganistán al mismo tiempo que su hermano.
La mujer maravilla
En la misma audiencia declaró también Jessica Lynch, la soldado que resultó herida gravemente y tomada prisionera en los comienzos de la guerra de Irak, en 2003, y que había sido liberada en una acción filmada en video. El Pentágono había informado al mundo que Lynch había combatido heroicamente antes de caer prisionera, lo que luego se descubrió que era falso. También la operación de rescate resultó luego ser mucho menos espectacular de lo que se había afirmado oficialmente. “Todo esto no fue cierto y todavía me pregunto por qué hicieron de mí una leyenda”, dijo Lynch ante los miembros del comité en el Capitolio. Según su testimonio, los héroes reales fueron los once soldados estadounidenses que murieron durante el ataque al convoy del que ella formaba parte. El episodio ocurrió en Nasiriya. Lynch, que tenía entonces 19 años, y manejaba un camión de cinco toneladas. (Reuter-DPA)
Bush vetará la ley sobre la retirada de tropas
Washington.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó en Washington que vetará el presupuesto militar acordado por el Congreso, con mayoría demócrata. El presupuesto en cuestión incluye una cláusula de retirada de Irak, donde se produjo el atentado más grave contra tropas norteamericanas desde agosto de 2005. Decepcionado, Bush justificó su veto insistiendo en que establecer una fecha de salida del país del Golfo Pérsico sería como “ponerles esposas a los generales” estadounidenses; daría aliento al enemigo y podría desatar el caos en toda la región. Según el mandatario, este escenario probablemente obligará a Estados Unidos a postergar la fecha de su retirada, pero ahora un enemigo aún más peligroso. “Aceptar la propuesta demócrata significaría aceptar políticas que contradicen el juicio de nuestros comandantes militares”, indicó.
Sucede que otros once militares estadounidenses murieron ayer, informó el Ejército norteamericano. Nueve de ellos perecieron en un atentado suicida perpetrado cerca de una base en la provincia de Diyala (norte), ataque que también causó heridas a otros 20 uniformados y a un civil iraquí. Otro militar murió por la explosión de una bomba casera, y un marine, durante un combate en Al Anbar. Suman 70 los soldados muertos en lo que va del mes. (DPA-AFP)







