24 Abril 2007 Seguir en 
PARIS.- El conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolène Royal, que disputarán la segunda vuelta de las presidenciales francesas el 6 de mayo, se mostraron confiados en su victoria, pero ambos tendieron su mano al centrista François Bayrou, tercera fuerza más votada el domingo.
“Quiero una república fraterna y unida. No necesitamos estar de acuerdo en todo si estamos de acuerdo en lo esencial”, declaró Sarkozy en Dijon. El candidato conservador, de 52 años, que consiguió el 31,2% de los sufragios en la primera vuelta, aseguró que los que no votaron por él el domingo pero que comparten los valores de la identidad nacional, el trabajo, el mérito, el civismo y la justicia republicana, tienen un lugar a su lado.
“Quiero ser el candidato de la apertura de espíritu, que admite que el otro puede tener razón”, clamó sin nombrar directamente al centrista Bayrou. Este consiguió un 18,5% de los votos y se convirtió en el árbitro de la segunda vuelta.
Por su parte, Royal dijo que está disponible para hablar del futuro de Francia con aquellos que desean el cambio y la renovación política. La socialista de 53 años, consiguió un 25,9% de los votos el domingo. Ayer le propuso a Bayrou un intercambio de ideas.
Según Royal, Francia sólo ganará con esta apertura de ideas presidida por una voluntad de renovación, y que en ningún caso sería una alianza. Bayrou no dio ninguna instrucción de voto a su electorado y es tentado por los ganadores. (AFP)
FE DE ERRATAS
Por un error, ayer se publicó en las crónicas de Francia una fotografía de Bayrou en lugar de la de Sarkozy. Pedimos disculpas a nuestros lectores.
“Quiero una república fraterna y unida. No necesitamos estar de acuerdo en todo si estamos de acuerdo en lo esencial”, declaró Sarkozy en Dijon. El candidato conservador, de 52 años, que consiguió el 31,2% de los sufragios en la primera vuelta, aseguró que los que no votaron por él el domingo pero que comparten los valores de la identidad nacional, el trabajo, el mérito, el civismo y la justicia republicana, tienen un lugar a su lado.
“Quiero ser el candidato de la apertura de espíritu, que admite que el otro puede tener razón”, clamó sin nombrar directamente al centrista Bayrou. Este consiguió un 18,5% de los votos y se convirtió en el árbitro de la segunda vuelta.
Por su parte, Royal dijo que está disponible para hablar del futuro de Francia con aquellos que desean el cambio y la renovación política. La socialista de 53 años, consiguió un 25,9% de los votos el domingo. Ayer le propuso a Bayrou un intercambio de ideas.
Según Royal, Francia sólo ganará con esta apertura de ideas presidida por una voluntad de renovación, y que en ningún caso sería una alianza. Bayrou no dio ninguna instrucción de voto a su electorado y es tentado por los ganadores. (AFP)
FE DE ERRATAS
Por un error, ayer se publicó en las crónicas de Francia una fotografía de Bayrou en lugar de la de Sarkozy. Pedimos disculpas a nuestros lectores.







