24 Abril 2007 Seguir en 
BAGDAD.- Sometido a intensa presión política y popular, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, paró la construcción de un polémico muro de cemento en Bagdad, después de haber dado el visto bueno al proyecto del Ejército estadounidense. Se trata de una valla de cinco kilómetros de longitud y 3,6 de altura, que comenzó a erigirse hace 15 días en el barrio sunnita de Adhamiya, el último sitio donde se mostró públicamente el ex líder del régimen, Saddam Hussein, días antes del asalto final estadounidense a Bagdad.
“Hay otras formas de proteger a las vecindades. Este muro nos recuerda a otros”, apuntó Al Maliki en una referencia evidente al muro que dividió Berlín durante la Guerra Fría. El primer ministro iraquí se había entrevistado poco antes con el secretario general de la Liga Arabe, Amr Moussa, en El Cairo. Se cree que Moussa le recordó también el muro israelí en Cisjordania, que ha dejado aisladas a numerosas comunidades palestinas y que ha sido cuestionado por la comunidad internacional.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, había asegurado que la situación iba a mejorar en la capital iraquí a partir de este vallado, que recordó a algunos analistas a otro muro de la discordia: el que ocupa una extensa línea de la frontera sur de Estados Unidos, destinada a frenar la inmigración ilegal desde México.
Miles de habitantes de Adhamiya protestaron enérgicamente por esta obra, que los deja como prisioneros en su propio hogar. “Nos discriminan y han convertido el barrio en una gran cárcel”, dijo un vecino durante una manifestación realizada ayer en Bagdad.
En “avenidas de ataque”
Ayer, en su primera conferencia de prensa desde marzo, cuando llegó a Bagdad, el embajador estadounidense en Irak, Ryan Crocker, dijo que construir barreras en donde hay “avenidas de ataque” entre zonas sunnitas y chiítas tiene como único objetivo resguardar la vida de las personas. En Washington, un vocero de la Casa Blanca señaló que el muro es una medida de seguridad temporaria que no apunta a dividir al pueblo iraquí. “No obstante, se respetará lo que decida Al Maliki”, dijo.
En tanto, los demócratas en el Congreso estadounidense anunciaron ayer que avanzarán con su proyecto de ley que establece el 31 de marzo de 2008 como plazo para la retirada de la mayoría de las tropas estadounidenses asentadas en Irak. Al menos 70 personas murieron ayer en una serie de atentados suicidas registrados en Bagdad y en otras ciudades. (Reuter-AFP-NA)
“Hay otras formas de proteger a las vecindades. Este muro nos recuerda a otros”, apuntó Al Maliki en una referencia evidente al muro que dividió Berlín durante la Guerra Fría. El primer ministro iraquí se había entrevistado poco antes con el secretario general de la Liga Arabe, Amr Moussa, en El Cairo. Se cree que Moussa le recordó también el muro israelí en Cisjordania, que ha dejado aisladas a numerosas comunidades palestinas y que ha sido cuestionado por la comunidad internacional.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, había asegurado que la situación iba a mejorar en la capital iraquí a partir de este vallado, que recordó a algunos analistas a otro muro de la discordia: el que ocupa una extensa línea de la frontera sur de Estados Unidos, destinada a frenar la inmigración ilegal desde México.
Miles de habitantes de Adhamiya protestaron enérgicamente por esta obra, que los deja como prisioneros en su propio hogar. “Nos discriminan y han convertido el barrio en una gran cárcel”, dijo un vecino durante una manifestación realizada ayer en Bagdad.
En “avenidas de ataque”
Ayer, en su primera conferencia de prensa desde marzo, cuando llegó a Bagdad, el embajador estadounidense en Irak, Ryan Crocker, dijo que construir barreras en donde hay “avenidas de ataque” entre zonas sunnitas y chiítas tiene como único objetivo resguardar la vida de las personas. En Washington, un vocero de la Casa Blanca señaló que el muro es una medida de seguridad temporaria que no apunta a dividir al pueblo iraquí. “No obstante, se respetará lo que decida Al Maliki”, dijo.
En tanto, los demócratas en el Congreso estadounidense anunciaron ayer que avanzarán con su proyecto de ley que establece el 31 de marzo de 2008 como plazo para la retirada de la mayoría de las tropas estadounidenses asentadas en Irak. Al menos 70 personas murieron ayer en una serie de atentados suicidas registrados en Bagdad y en otras ciudades. (Reuter-AFP-NA)







