El hombre que venció a la URSS

FIN DEL COMUNISMO. En 1990, el ex presidente declaró la soberanía de Rusia frente a la URSS. REUTERS
FIN DEL COMUNISMO. En 1990, el ex presidente declaró la soberanía de Rusia frente a la URSS. REUTERS
23 Abril 2007
MOSCU, Rusia.- Boris Yeltsin pasará a la historia por haberse enfrentado a los tanques golpistas comunistas en agosto de 1991 y por vencer a la URSS, antes de imponer a Rusia los cambios más espectaculares desde la revolución de 1917.

Yeltsin nació en 1931 en una familia campesina de Butka, un pequeño pueblo a 1.500 kilómetros al este de Moscú, se licenció en ingeniería y empezó su carrera política a los 37 años como jefe de organización local del Partido Comunista Soviético (PCUS).

En 1981 fue nombrado miembro del Comité Central del PCUS. El número uno del régimen soviético, Mijail Gorbachov, se fijó en él y lo llamó a Moscú para hacerlo entrar, en 1986, en la oficina política del PCUS.

Sin embargo, Yeltsin no aguantó mucho tiempo los intentos desesperados del padre de la Perestroika de reformar con suavidad el sistema soviético que se derrumbaba, y su relación con Gorbachov se deterioró.

Un líder popular
Desposeído de su cargo de primer secretario del PC de Moscú, fue también despojado de sus cargos ministeriales a principios de 1988 y sufrió el primer infarto.

A partir de ese momento, Yeltsin dio rienda suelta a una oposición abierta al sistema que le valió la exclusión política hasta 1989.

Para levantarse hizo lo que ningún otro líder soviético se había atrevido a hacer: buscó el apoyo del pueblo. Así, este brillante orador consiguió ser elegido diputado por su región natal y 1990 fue nombrado presidente del parlamento ruso.

Un mes después, abandonó con gran estrépito el Partido Comunista. A partir de ese momento, su popularidad le valió la presidencia de la Federación Rusa, que ganó en 1991.

Embriagado por la gloria, se consagró como el nuevo hombre fuerte de Moscú y proclamó el fin de la Unión Soviética y del régimen comunista. Empezó una larga serie de reformas económicas liberales que transformaron de forma irreversible la sociedad rusa.

"Este fue su triunfo pero también su tragedia, ya que ganó en 18 meses una batalla contra el sistema soviético que tendría que haberle llevado toda una vida, y no supo luego qué hacer con el poder", afirmó el editorialista Serguei Parjomenko.

Problemas cardíacos y pasión por el vodka
Los años siguientes fueron turbios, con constantes rumores sobre sus problemas cardíacos y exabruptos atribuidos a su pasión por el vodka.

En 1995, Yeltsin sufrió dos nuevos infartos y tuvo que tomarse tres meses de descanso. Pero se presentó a las elecciones presidenciales de julio de 1996 y fue reelegido. En noviembre de ese año fue sometido a un quíntuple by-pass coronario.

A partir de ahí, su declive físico e intelectual fue evidente. Entre marzo de 1998 y agosto de 1999 cambió cuatro veces de primer ministro, en busca de un hombre que le pudiese suceder en el Kremlin y que finalmente encontró en Vladimir Putin.

Sorprendió a los rusos presentando su dimisión el 31 de diciembre de 1999, aunque su mandato no terminó hasta el verano de 2000. Desde entonces llevó una vida discreta, alejada de la política. (AFP-NA)