Se ha puesto en marcha el cambio generacional

Royal aspira a ser la primera mujer presidenta, y Sarkozy el primer hijo de inmigrante en el poder.

22 Abril 2007
PARIS.- Además de la incertidumbre sobre el resultado, del hecho de que esta sea la primera vez que una mujer tiene posibilidades de ser presidenta de Francia y de otros fenómenos que han caracterizado este proceso electoral, las elecciones presidenciales de hoy implican un cambio generacional. Sarkozy tiene 52 años; Royal 53 y Bayrou 55 años.  
Además. por primera vez en la Quinta República (desde 1958) no se presenta un primer ministro, un ex primer ministro o un presidente al puesto. Y otro dato curioso: Sarkozy aspira a convertirse en el primer hijo de un inmigrante que gobierna en la Francia moderna.

Más diferencias
Otros hechos que marcan diferencias con los procesos electorales anteriores es que también por primera vez coinciden en un mismo año las elecciones presidenciales y las parlamentarias. Antes, el presidente tenía un mandato de siete años y el Parlamento se renovaba cada cinco años. El sistema se reformó para limitar la presidencia a cinco años y hacer que coincidan los dos períodos. Los comicios legislativos serán en junio.

La segunda vuelta
Vale destacar que, a diferencia de otros sistemas europeos, en Francia el presidente tiene poderes reales. El sistema impulsa a los dos principales ganadores de la primera vuelta a armar coaliciones, porque los candidatos tienen que sumar votos y se ven obligados a buscar el apoyo de fuerzas políticas que están más cercanas a sus proyectos. Por otra parte, el presidente nombra al primer ministro, teniendo en cuenta el resultado de las  legislativas. Debe escoger al jefe de la mayoría que salió en esos comicios. (Especial)

Todo indica que los ciudadanos acudirán en masa a las urnas

PARIS.- Los electores siguieron con entusiasmo esta campaña, y aunque millones de ellos todavía no saben a quién votarán, todo indica que acudirán en masa a las urnas, a diferencia de las últimas presidenciales de 2002, en las que el 28% se quedó en casa en la primera vuelta.
Prueba de este interés es que casi dos millones de franceses -un récord absoluto- se inscribieron el último año en las listas electorales. Además, los debates televisivos registraron audiencias sin precedentes y miles de personas abarrotaron los mitines electorales.
Los franceses tienen muy fresco en la memoria el inesperado paso a la segunda vuelta, en 2002, del ultraderechista Jean-Marie Le Pen, que eliminó al socialista Lionel Jospin y provocó una hecatombe política. El conservador Chirac, hoy de 74 años, ganó entonces la segunda ronda por una mayoría aplastante. (AFP-NA)

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