13 Noviembre 2002 Seguir en 
Las experiencias en los primeros 5 años de vida son uno de los condicionantes del desarrollo de la personalidad: abandono, violencia, marginalidad, maltrato, abusos y otras situaciones que afrontan los niños, guardan una enorme influencia en su salud mental presente y futura, según coinciden los especialistas a nivel mundial.
La depresión, que antes sólo se diagnosticaba en personas adultas, afecta del 5 al 8% de la población infantil, aunque esa incidencia aumenta notoriamente ante catástrofes naturales, situaciones bélicas o de conmoción interna, que hoy comprometen a millones de chicos en los cinco continentes.
Pero no es necesario ir a situaciones tan extremas para verificar el sufrimiento de los niños: pobreza estructural, exclusión, hambre y otras consecuencias de la inequidad social causan estragos en la salud física de los menores, y traen aparejados una pesada carga de estrés, depresión y otras manifestaciones que, a su vez, pueden desembocar luego en adicciones, violencia y conductas antisociales.
Cifras de la OMS
Ya en 1996, la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelaba que 1.500 millones de personas en el mundo sufren de algún trastorno de salud mental -incluye los relacionados con el abuso de drogas, alcohol y tabaco- en muchos casos vinculados al hambre, depresión, violencia doméstica y sexual, desempleo y discriminación en educación. Esa cifra abarcaba a unos 17 millones de niños que en América Latina y el Caribe sufren de trastornos psiquiátricos y necesitan tratamiento profesional.
"Los chicos que viven con mucha tensión, que experimentan una pérdida o tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o discapacidades en el aprendizaje, o aún problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión", consigna en un informe Cynthia Callahan, gerente de una clínica de orientación infantil en Madera, Portugal. En el ámbito familiar, el vínculo entre el maltrato de menores y la violencia doméstica es claro: entre el 11 y el 45% de los niños que sufren maltrato o abandono tienen una madre que es maltratada por su esposo o compañero. Y entre un 37 y 63% de las mujeres maltratadas tienen hijos que también sufren maltrato o abandono.
Maltrato en el seno familiar
Aunque la violencia doméstica puede ser ejercida por uno a ambos padres, los chicos son más maltratados por el padre o el padre sustituto.
Un estudio, en el que las mujeres habían sido maltratadas por su compañero, demostró que el 63% de los agresores también hicieron lo mismo con los niños, y que los hombres tienen hasta seis veces más probabilidad que las mujeres de maltratar a sus hijos.
El doctor Steven Hyman, director del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, dijo que las personas con problemas de salud mental "muchas veces son marginadas a raíz de supersticiones". Por eso consideró que la ciencia tiene un papel crítico en la lucha contra la ignorancia acerca de salud mental, y al referirse a la psiquiatría en la era post-genómica, remarcó que los estudios recientes muestran que queda mucho por aprender acerca de las complejidades del cerebro.
La discriminación es común
Lo cierto es que supersticiones, discriminación y estigmatización son situaciones comunes en el torno a la salud mental, incluso por parte de los profesionales.
Miembros de la OPS dijeron que tres países desarrollados solicitaron al organismo un estudio sobre la depresión, por su impacto negativo en la productividad. José Miguel Caldas de Almeida, coordinador de Salud Mental OPS, dijo que en las Américas causa más del 24% de las enfermedades.
La depresión ocupa el segundo lugar -43%- de las discapacidades provocadas por enfermedad, es la causa principal de las pérdidas en el ámbito laboral por enfermedad y causa enorme de sufrimiento. También remarcó que a pesar del avance del conocimiento y los éxitos terapéuticos, la mayor parte de las personas en América, EE.UU., Francia y otros países desarrollados no acceden a ellos, sencillamente "porque no se aplican y, en la mayor parte del mundo, ni siquiera se identifican".
Vergüenza, falta de acceso a los servicios y recursos reducidos son algunas de las causales de esta situación, mientras se estima que en el período 1990-2010 la población deprimida pasará del 20 al 35%, incremento mayor al que tendrá la población mundial.
Por su parte Giovanni de Plato, responsable de Salud Mental de la región italiana Emilia-Romagna, señaló que en ese país los trastornos psiquiátricos afectan al 25 por ciento de la población, 17 por ciento de modo leve o transitorio (sufrimiento psicológico), y 8 por ciento en sus modalidades persistentes.
Los estudios muestran que hay trastornos de salud mental en el 16 por ciento de la población infanto adolescente, y en el 8 por ciento del grupo etário pre-escolar (de 1 a 5-6 años).
En términos de depresión, en América Latina y el Caribe "los niños son ignorados, aunque tienen problemas, muchas veces más que los adultos, y comprometen su vida a futuro" manifestaron los especialistas, y encuadraron en los grupos vulnerables a las mujeres, los ancianos, los indígenas y los refugiados. (TELAM)
La depresión, que antes sólo se diagnosticaba en personas adultas, afecta del 5 al 8% de la población infantil, aunque esa incidencia aumenta notoriamente ante catástrofes naturales, situaciones bélicas o de conmoción interna, que hoy comprometen a millones de chicos en los cinco continentes.
Pero no es necesario ir a situaciones tan extremas para verificar el sufrimiento de los niños: pobreza estructural, exclusión, hambre y otras consecuencias de la inequidad social causan estragos en la salud física de los menores, y traen aparejados una pesada carga de estrés, depresión y otras manifestaciones que, a su vez, pueden desembocar luego en adicciones, violencia y conductas antisociales.
Cifras de la OMS
Ya en 1996, la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelaba que 1.500 millones de personas en el mundo sufren de algún trastorno de salud mental -incluye los relacionados con el abuso de drogas, alcohol y tabaco- en muchos casos vinculados al hambre, depresión, violencia doméstica y sexual, desempleo y discriminación en educación. Esa cifra abarcaba a unos 17 millones de niños que en América Latina y el Caribe sufren de trastornos psiquiátricos y necesitan tratamiento profesional.
"Los chicos que viven con mucha tensión, que experimentan una pérdida o tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o discapacidades en el aprendizaje, o aún problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión", consigna en un informe Cynthia Callahan, gerente de una clínica de orientación infantil en Madera, Portugal. En el ámbito familiar, el vínculo entre el maltrato de menores y la violencia doméstica es claro: entre el 11 y el 45% de los niños que sufren maltrato o abandono tienen una madre que es maltratada por su esposo o compañero. Y entre un 37 y 63% de las mujeres maltratadas tienen hijos que también sufren maltrato o abandono.
Maltrato en el seno familiar
Aunque la violencia doméstica puede ser ejercida por uno a ambos padres, los chicos son más maltratados por el padre o el padre sustituto.
Un estudio, en el que las mujeres habían sido maltratadas por su compañero, demostró que el 63% de los agresores también hicieron lo mismo con los niños, y que los hombres tienen hasta seis veces más probabilidad que las mujeres de maltratar a sus hijos.
El doctor Steven Hyman, director del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, dijo que las personas con problemas de salud mental "muchas veces son marginadas a raíz de supersticiones". Por eso consideró que la ciencia tiene un papel crítico en la lucha contra la ignorancia acerca de salud mental, y al referirse a la psiquiatría en la era post-genómica, remarcó que los estudios recientes muestran que queda mucho por aprender acerca de las complejidades del cerebro.
La discriminación es común
Lo cierto es que supersticiones, discriminación y estigmatización son situaciones comunes en el torno a la salud mental, incluso por parte de los profesionales.
Miembros de la OPS dijeron que tres países desarrollados solicitaron al organismo un estudio sobre la depresión, por su impacto negativo en la productividad. José Miguel Caldas de Almeida, coordinador de Salud Mental OPS, dijo que en las Américas causa más del 24% de las enfermedades.
La depresión ocupa el segundo lugar -43%- de las discapacidades provocadas por enfermedad, es la causa principal de las pérdidas en el ámbito laboral por enfermedad y causa enorme de sufrimiento. También remarcó que a pesar del avance del conocimiento y los éxitos terapéuticos, la mayor parte de las personas en América, EE.UU., Francia y otros países desarrollados no acceden a ellos, sencillamente "porque no se aplican y, en la mayor parte del mundo, ni siquiera se identifican".
Vergüenza, falta de acceso a los servicios y recursos reducidos son algunas de las causales de esta situación, mientras se estima que en el período 1990-2010 la población deprimida pasará del 20 al 35%, incremento mayor al que tendrá la población mundial.
Por su parte Giovanni de Plato, responsable de Salud Mental de la región italiana Emilia-Romagna, señaló que en ese país los trastornos psiquiátricos afectan al 25 por ciento de la población, 17 por ciento de modo leve o transitorio (sufrimiento psicológico), y 8 por ciento en sus modalidades persistentes.
Los estudios muestran que hay trastornos de salud mental en el 16 por ciento de la población infanto adolescente, y en el 8 por ciento del grupo etário pre-escolar (de 1 a 5-6 años).
En términos de depresión, en América Latina y el Caribe "los niños son ignorados, aunque tienen problemas, muchas veces más que los adultos, y comprometen su vida a futuro" manifestaron los especialistas, y encuadraron en los grupos vulnerables a las mujeres, los ancianos, los indígenas y los refugiados. (TELAM)
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