13 Noviembre 2002 Seguir en 
La memoria de los bebés se desarrolla lentamente en el primer año de vida, pero se fortalece en los siguientes 12 meses. Tal mejora no sólo se debe a las experiencias, escribió un grupo de científicos en la revista Nature, sino también a la creciente capacidad del cerebro durante el segundo año de vida.
Psicólogos de la Universidad de Harvard mostraron a grupos de bebés de 9, 17 y 24 meses una serie de tareas simples, como limpiar una mesa y arrojar el trapo, describiendo lo que estaba sucediendo al mismo tiempo.
Cuatro meses después se pidió a los bebés que realizaran las tareas por sí mismos y sin demostración previa. Como se esperaba, los niños de 21 y 28 meses mostraron una memoria bien desarrollada para los sucesos experimentados cuatro meses antes, mientras que no ocurrió lo mismo con los que tenían 13 meses. "Nuestros hallazgos indican que la retención a largo plazo aumenta durante el segundo año, y sustentan la idea de que la maduración del lóbulo frontal al final del primer año contribuye al mejoramiento de la memoria durante este período", añadieron los investigadores. "Nuestros resultados sustentan la creencia popular de que a los 9 meses el hipocampo y las regiones de la corteza frontal no están totalmente maduras", dijeron los investigadores. También indicaron que hay un componente neurobiológico en el mejoramiento de la memoria durante el segundo año, contrario a la creencia de que esto es completamente atribuible a la experiencia.
Psicólogos de la Universidad de Harvard mostraron a grupos de bebés de 9, 17 y 24 meses una serie de tareas simples, como limpiar una mesa y arrojar el trapo, describiendo lo que estaba sucediendo al mismo tiempo.
Cuatro meses después se pidió a los bebés que realizaran las tareas por sí mismos y sin demostración previa. Como se esperaba, los niños de 21 y 28 meses mostraron una memoria bien desarrollada para los sucesos experimentados cuatro meses antes, mientras que no ocurrió lo mismo con los que tenían 13 meses. "Nuestros hallazgos indican que la retención a largo plazo aumenta durante el segundo año, y sustentan la idea de que la maduración del lóbulo frontal al final del primer año contribuye al mejoramiento de la memoria durante este período", añadieron los investigadores. "Nuestros resultados sustentan la creencia popular de que a los 9 meses el hipocampo y las regiones de la corteza frontal no están totalmente maduras", dijeron los investigadores. También indicaron que hay un componente neurobiológico en el mejoramiento de la memoria durante el segundo año, contrario a la creencia de que esto es completamente atribuible a la experiencia.







