06 Noviembre 2002 Seguir en 
Alrededor de unos 3 millones de personas padecen la enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana en el país, de los cuales 50 mil presentan cardiopatías.
La patología también afecta el aparato digestivo y el sistema nervioso y si bien las regiones más afectadas por la presencia del parásito (Tripanosoma cruzii) son las de clima cálido o templado y seco, principalmente las provincias del norte y noroeste la distribución geográfica de la vinchuca, vector del mal, se ha extendido a raíz de las migraciones del interior a la ciudad y también de países limítrofes. Tucumán es una de las provincias afectadas.
Dos décadas sin síntomas
En los últimos dos meses, como resultado de un relevamiento llevado a cabo en 30 hospitales municipales por la Red de Chagas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se registraron unas 500 personas infectadas por el parásito.
Según los especialistas estos números son alarmantes y representan un "resurgimiento" de la enfermedad.
"El mal de Chagas sigue teniendo una vigencia lamentable en el país. Es una enfermedad de la pobreza y en la ciudad de Buenos Aires por la migración, no sólo del interior del país sino también de países limítrofes, hay un auge de la patología con el agravante de que con la crisis se hace más difícil combatir la enfermedad porque los pacientes no tienen dinero para trasladarse al hospital y continuar con los controles", asegura Jorge Mitelman, integrante de la Red y jefe de Cardiología del Hospital Alvarez de la Capital Federal.
Según el especialista, no existen estadísticas que puedan indicar exactamente cómo fue evolucionando la enfermedad. "Hay provincias como Río Negro, Chubut y La Pampa donde la prevalencia disminuyó y otras como San Juan, que no figura en los registros y presenta casos", dijo.En la evolución de la enfermedad, existe un periodo agudo, que es cuando la vinchuca transmite el parásito y otro que va de 20 a 30 años durante los cuales las personas permanecen asintomático, es decir que son portadores sanos. Del 20 al 30 % de estas personas desarrolla el mal.
Contagio en el embarazo
Entre las formas de contagio se encuentra la trasplacentaria, de madre a hijo durante la gestación y la transfucional. Esta última se encuentra controlada ya que la sangre es analizada obligatoriamente antes de realizar una transfusión. El Chagas agudo en los niños que fueron contagiados durante la gestación se trata y puede revertirse.En la Argentina existen alrededor de 16 especies de vinchucas, pero no todas tienen importancia epidemiológica en la transmisión del Trypanosoma cruzii, parásito unicelular microscópico, agente casual de la enfermedad de Chagas.
Existe discriminación laboral
"La prevención consiste en luchar contra el vector para lo cual es necesario el uso de fumigantes que destruyen a la vinchuca. Cambiar la vivienda es una cuestión no solo económica sino cultural, a la gente hay que explicarle por qué se hace. Lo que ocurre es que muchas veces las fumigaciones no son mantenidas en el tiempo por falta de presupuesto", asegura Luisa Giménez, secretaria de la Red Chagas y especialista a cargo del sector Chagas del Hospital Alvarez.
Por otra parte, según manifestó la experta, la probabilidad de llegar a producir una vacuna contra la enfermedad se hace bastante difícil debido a que existen distintas cepas del parásito, con características diferentes que hacen que no se pueda lograr una vacuna única."Aún falta saber mucho sobre la enfermedad de Chagas. No se sabe por qué el período de latencia es tan largo y cuál es la razón por la cual algunas personas enferman y otras no. Lo importante, una vez detectada la patología controlarla y cuando se presentan las cardiopatías tratarlas", sostiene Giménez.
Portadores de por vida
Las personas portadoras de la enfermedad lo serán para toda su vida. Lo que debe quedar en claro es que los individuos mientras permanezcan asintomáticos pueden continuar con sus actividades normalmente. "Lamentablemente la ley 22.360, cuyo espíritu era determinar la cantidad de chagásicos en el país, resultó ser un boomerang y ha servido para discriminar en el ámbito laboral al paciente. Por eso, ahora se está tratando de que la ley sea modificada y sirva para que el individuo sepa si está enfermo, pero no para discriminarlo". Lo que ocurre -dice Jorge Mitelman- es que la confirmación de reacción, lo que no significa enfermedad, muchas veces determina el ingreso o no al mercado laboral. Por este motivo, es importante el trabajo que lleva adelante la Fundación Cardiológica Argentina que constituyó un grupo de trabajo que tiene como objetivo difundir las formas de prevención de la enfermedad y educar a la comunidad.Es un trabajo multidisciplinario, se lleva a cabo en escuelas, donde muchas veces una vez adquirido el conocimiento son los propios chicos quienes llevan la información a sus casas.
"Hay que cambiar pautas culturales, la gente pone paja en su techo para evitar el calor, o duerme con sus animales para evitar el frío, por eso hay que educar y explicar".
La inversión en educación en la Argentina esta detenida en este momento en casi todo el país. Los enfermos chagásicos carecen de obra social, tienen pocos recursos y no pueden muchas veces realizarse los controles, pese a que son gratuitos Por eso es importante prevenir, siempre prevenir.
La patología también afecta el aparato digestivo y el sistema nervioso y si bien las regiones más afectadas por la presencia del parásito (Tripanosoma cruzii) son las de clima cálido o templado y seco, principalmente las provincias del norte y noroeste la distribución geográfica de la vinchuca, vector del mal, se ha extendido a raíz de las migraciones del interior a la ciudad y también de países limítrofes. Tucumán es una de las provincias afectadas.
Dos décadas sin síntomas
En los últimos dos meses, como resultado de un relevamiento llevado a cabo en 30 hospitales municipales por la Red de Chagas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se registraron unas 500 personas infectadas por el parásito.
Según los especialistas estos números son alarmantes y representan un "resurgimiento" de la enfermedad.
"El mal de Chagas sigue teniendo una vigencia lamentable en el país. Es una enfermedad de la pobreza y en la ciudad de Buenos Aires por la migración, no sólo del interior del país sino también de países limítrofes, hay un auge de la patología con el agravante de que con la crisis se hace más difícil combatir la enfermedad porque los pacientes no tienen dinero para trasladarse al hospital y continuar con los controles", asegura Jorge Mitelman, integrante de la Red y jefe de Cardiología del Hospital Alvarez de la Capital Federal.
Según el especialista, no existen estadísticas que puedan indicar exactamente cómo fue evolucionando la enfermedad. "Hay provincias como Río Negro, Chubut y La Pampa donde la prevalencia disminuyó y otras como San Juan, que no figura en los registros y presenta casos", dijo.En la evolución de la enfermedad, existe un periodo agudo, que es cuando la vinchuca transmite el parásito y otro que va de 20 a 30 años durante los cuales las personas permanecen asintomático, es decir que son portadores sanos. Del 20 al 30 % de estas personas desarrolla el mal.
Contagio en el embarazo
Entre las formas de contagio se encuentra la trasplacentaria, de madre a hijo durante la gestación y la transfucional. Esta última se encuentra controlada ya que la sangre es analizada obligatoriamente antes de realizar una transfusión. El Chagas agudo en los niños que fueron contagiados durante la gestación se trata y puede revertirse.En la Argentina existen alrededor de 16 especies de vinchucas, pero no todas tienen importancia epidemiológica en la transmisión del Trypanosoma cruzii, parásito unicelular microscópico, agente casual de la enfermedad de Chagas.
Existe discriminación laboral
"La prevención consiste en luchar contra el vector para lo cual es necesario el uso de fumigantes que destruyen a la vinchuca. Cambiar la vivienda es una cuestión no solo económica sino cultural, a la gente hay que explicarle por qué se hace. Lo que ocurre es que muchas veces las fumigaciones no son mantenidas en el tiempo por falta de presupuesto", asegura Luisa Giménez, secretaria de la Red Chagas y especialista a cargo del sector Chagas del Hospital Alvarez.
Por otra parte, según manifestó la experta, la probabilidad de llegar a producir una vacuna contra la enfermedad se hace bastante difícil debido a que existen distintas cepas del parásito, con características diferentes que hacen que no se pueda lograr una vacuna única."Aún falta saber mucho sobre la enfermedad de Chagas. No se sabe por qué el período de latencia es tan largo y cuál es la razón por la cual algunas personas enferman y otras no. Lo importante, una vez detectada la patología controlarla y cuando se presentan las cardiopatías tratarlas", sostiene Giménez.
Portadores de por vida
Las personas portadoras de la enfermedad lo serán para toda su vida. Lo que debe quedar en claro es que los individuos mientras permanezcan asintomáticos pueden continuar con sus actividades normalmente. "Lamentablemente la ley 22.360, cuyo espíritu era determinar la cantidad de chagásicos en el país, resultó ser un boomerang y ha servido para discriminar en el ámbito laboral al paciente. Por eso, ahora se está tratando de que la ley sea modificada y sirva para que el individuo sepa si está enfermo, pero no para discriminarlo". Lo que ocurre -dice Jorge Mitelman- es que la confirmación de reacción, lo que no significa enfermedad, muchas veces determina el ingreso o no al mercado laboral. Por este motivo, es importante el trabajo que lleva adelante la Fundación Cardiológica Argentina que constituyó un grupo de trabajo que tiene como objetivo difundir las formas de prevención de la enfermedad y educar a la comunidad.Es un trabajo multidisciplinario, se lleva a cabo en escuelas, donde muchas veces una vez adquirido el conocimiento son los propios chicos quienes llevan la información a sus casas.
"Hay que cambiar pautas culturales, la gente pone paja en su techo para evitar el calor, o duerme con sus animales para evitar el frío, por eso hay que educar y explicar".
La inversión en educación en la Argentina esta detenida en este momento en casi todo el país. Los enfermos chagásicos carecen de obra social, tienen pocos recursos y no pueden muchas veces realizarse los controles, pese a que son gratuitos Por eso es importante prevenir, siempre prevenir.







