La toxina botulínica es eficaz contra el dolor de cabeza

En la Argentina, el trastorno afecta al 20% de la población, siendo tres veces más frecuente en el sexo femenino.

30 Octubre 2002
Las personas que sufren migrañas y cefaleas tienen ahora una nueva alternativa de tratamiento: recientes estudios han demostrado la seguridad y eficacia de las aplicaciones de toxina botulínica para el tratamiento preventivo de los dolores de cabeza, logrando reducir la frecuencia y la severidad de dichos dolores.
"Gracias a su eficacia y a que no presenta efectos adversos, el tratamiento con toxina botulínica constituye una opción terapéutica recomendada para el tratamiento preventivo de las migrañas y las cefaleas de tipo tensional, especialmente en aquellas personas que han experimentado efectos colaterales con las medicaciones tradicionales", señala el doctor Lucas Bonamico, médico neurólogo a cargo de la sección Cefaleas del Hospital Francés y de FLENI.
Las migrañas representan una de las patologías más frecuentes de la consulta clínica. Se caracterizan por ataques de moderados a severos dolores de cabeza que suelen ser unilaterales y pulsátiles. Se estima que en la Argentina la prevalencia es del 20 % de la población (7% hombres y 18% de mujeres), siendo en general 2 a 3 veces más frecuente en el sexo femenino. Sin embargo, los especialistas señalan que el 52 % de las personas que padecen migraña no están diagnosticados. Los médicos neurólogos -especialistas en el tratamiento de migraña y cefaleas- coinciden en señalar que la migraña es una enfermedad del sistema nervioso central, que requiere un diagnóstico correcto y hoy presenta posibilidades concretas y eficaces de tratamiento. En general, las migrañas se caracterizan por el dolor craneano, pero también se caracterizan por presentar una serie de síntomas desagradables como náuseas, fotofobia y sonofobia, es decir molestia a la luz, ruidos u olores intensos.
A diferencia de otras medicaciones típicas para el dolor de cabeza, las aplicaciones de toxina botulínica (en el área fronto temporal) son particularmente recomendables para el tratamiento preventivo de esta afección, gracias a que ha demostrado ser seguro y bien tolerado, tener un efecto de mayor duración y no presenta efectos colaterales como otros tratamientos o medicaciones tradicionales.
El tratamiento con toxina botulínica para la migraña presenta las siguientes ventajas:
Es seguro y efectivo.
Es de fácil aplicación: 5 minutos, cada tres o cuatro meses, mediante pequeñas inyecciones que relajan el músculo.
No presenta efectos secundarios: al aplicarse de manera local sobre los músculos, no daña ni altera otra parte del cuerpo como sucede con otras medicaciones que se toman por vía oral.
Mejora el rendimiento físico y la calidad de vida: las migrañas ocasionan una importante desventaja laboral y social, por lo que es considerada una de las patologías crónicas de peor calidad de vida.
Evita el exceso de medicación y por lo tanto, reduce los costos en fármacos, estudios y consultas.
Los especialistas en neurología alertan acerca de los riesgos que implica la automedicación (en general con analgésicos), dado que en general estos medicamentos suelen ser administrados una vez que el episodio migrañoso ya se ha desencadenado y cuando ya no es posible prevenirlo.

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