El divorcio pone en riesgo la salud física y mental

Ansiedad, depresión e hipertensión son trastornos frecuentes entre las personas que tienen relaciones problemáticas.

23 Octubre 2002
Desde hace algún tiempo, los médicos pueden predecir con bastante precisión el riesgo de ataque cardíaco, cáncer o diabetes. Ahora, se han dado a la tarea de pronosticar el riesgo de otra gran amenaza para la salud: el divorcio.
La ruptura de un matrimonio tiene un enorme efecto tanto en la salud mental como física. Las personas involucradas en relaciones problemáticas son más propensas a sufrir de ansiedad, depresión e hipertensión. Nuevas investigaciones están ayudando a los científicos a discernir qué factores son garantía de un matrimonio duradero o de un divorcio.
Los estudios muestran que el mover los ojos en señal de frustración después de un comentario de la pareja puede ser un fuerte pronosticador de divorcio, mientras que matrimonios con papeles tradicionales, conforme al género, tienen mucho éxito.
John Gottman, profesor de psicología de la Universidad de Washington e investigador líder en la predicción de divorcios, ha grabado a miles de parejas y codificado expresiones faciales, lenguaje corporal y comentarios negativos y positivos. Gottman y sus colegas han calculado que los matrimonios sólidos tienen al menos una proporción de cinco a una de interacción positiva frente a la negativa. Cuando esta proporción empieza a caer, el matrimonio se enfrenta a un alto riesgo de divorcio.
Los terapeutas dicen que es importante aumentar las expresiones positivas después de que ocurre una sola negativa para evitar que la proporción llegue a niveles peligrosos. Existen cuatro factores negativos que indican casi un divorcio seguro: desprecio, exceso de críticas, actitud defensiva y reacciones evasivas.
Las parejas también necesitan estar al tanto de factores negativos sutiles como las expresiones faciales. Aunque la mitad de los divorcios se produce en los primeros siete años de matrimonio, un estudio que apareció en el segundo trimestre de este año en la publicación especializada Family Process argumenta que otro período de riesgo para el divorcio es la entrada en los 40.
Las parejas que se divorciaron antes de llegar a los 40 eran inestables y negativas. Los matrimonios que se separaron después de esa edad estaban en el lado opuesto del espectro, marcado por emociones reprimidas (se sientan juntos en un restaurante pero no hablan). Con frecuencia esas parejas no son conscientes de que están en un matrimonio de alto riesgo porque los primeros años son muy soportables. (The Wall Street Journal ).

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